A 80 años de la inauguración del estadio Salvador Alvarado

Inaugurado el 1 de febrero de 1939 por el entonces gobernador Humberto Canto Echeverría, el Estadio Salvador Alvarado es considerado la Catedral del deporte en Yucatán. Los encargados de su diseño y construcción fueron Fidencio Marquez Jr., y Carlos Castillo Montes de Oca, este último impulsor del estilo neocolonial yucateco que se convirtió en tendencia en aquellos años. El inmueble es uno de los representantes de este tipo.

Leonel Macías Sánchez, pionero en las tradicionales vueltas en los cumpleaños de la “Catedral del Deporte Yucateco” recordó que el fuego nuevo –encendido de la antorcha– salió de Chichén Itzá de manos del campesino Gerónimo Matos, quien lo entregó a Pedro Matos, para que, en medio de la aclamación de la multitud, ágilmente subiera las tribunas para realizar el encendido del pebetero en los Juegos Deportivos Peninsulares, con lo que se inauguró el estadio en aquel lejano 1 de febrero de 1939.

De esta histórica jornada queda en un valioso registro filmográfico, en el que con la fotografía de Gabriel Figueroa y la narración de Ricardo López Méndez, se da cuenta de lo ocurrido en los cinco días del magno evento deportivo, cuyo fuego olímpico recorrió 125 kilómetros desde la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, iniciando desde el encendido en la pirámide de las Mil columnas, frente al Chac Mool, para pasar en medio de brechas y veredas con extensa vegetación por diversas poblaciones, entre ellas Hoctún, para después atravesar henequenales hasta llegar a la capital yucateca, cruzando por la Cruz de Gálvez y el Arco de la calle 61 por 50 en Mejorada, para luego enfilarse con rumbo al Campo Salvador Alvarado.

La crónica destaca que ese día, el público se desbordó y fueron alrededor de 15 mil las personas que presenciaron el acto protocolario, que justo a las tres de la tarde inició a cargo del gobernador Canto Echeverría, acompañado del alcalde meridano de apellidos Pasos Peniche, además del representante del gobierno Federal, Gustavo Arévalo, el comandante de la Zona Militar, Josué N. Benítez y demás funcionarios.

Después de izar el lábaro patrio y entonar el himno nacional, la banda de música, con sus instrumentos de viento y tambores de gran tamaño, recorrió la pista ante la mirada de expectación del público. En la imagen que se acompaña, tomada de la Fototeca Guerra, se aprecia en la escena a los atletas que trajeron la antorcha en memorable carrera de relevos, para luego escuchar el discurso del gobernador que hacía alusión a este suceso como la coronación de los esfuerzos para proporcionar salud, fuerza y alegría a los trabajadores.

Después del tradicional desfile de delegaciones, y antes de iniciar las competencias, alumnos de diversas escuelas presentaron una tabla gimnástica e interpretaron el Himno del Deporte en medio de una gran fiesta del pueblo.

Texto: Manuel Pool Moguel
Fotos: Cortesía

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