A caballo regalado, Dios lo ayuda…

Por Rocío Cortés Campos

De acuerdo con la Real Academia de la Lengua, un refrán es “un dicho agudo y sentencioso de uso común”. Se trata de frases hechas que han permanecido a lo largo del tiempo y que se han transmitido generación tras generación; los refranes tienen tanta fuerza en la memoria colectiva, que han sobrevivido a diversos modismos de la era digital, aunque no sin poco esfuerzo. Los refranes son frases hechas, de dominio popular, que hacen las veces de moralejas, y se emplean para comentar una situación, o rematar un tema.

Muy conocido es el caso del Chapulín Colorado, famoso superhéroe mexicano de la pluma de Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, quien gustaba de utilizar todo refrán que le venía a la cabeza; infortunadamente se equivocaba y confundía un refrán con otro, y terminaba interpretándolos y comentándolos, pero siempre los empleaba mal y concluía su disertación con la ya conocida frase: “bueno, la idea es esa”. Curiosamente y a pesar de la manera en que mezclaba y confundía cuanto refrán llegara a su mente, siempre entendíamos lo que el Chapulín Colorado trataba de decir.

En todo caso, los refranes utilizados por nuestras abuelitas y sus abuelitas antes que ellas, se han empleado generación tras generación y han servido de buena respuesta y conclusión cuando ya no se tiene más que aportar en circunstancias diversas. Así pues, a continuación reflexionamos sobre los significados y contextos en que pueden utilizarse algunos refranes del ingenio hispanoamericano.

Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente o amanece en un cóctel: hay que prestar atención en todo momento.

De lengua me como un taco: son más las palabras que las acciones.

Viejo cebolla; la cabeza blanca y el rabo verde: se emplea para referirse a un caballero mayor que gusta de las mujeres más jóvenes.

Al que madruga, Dios lo ayuda: adelantándose un poco se pueden aprovechar ciertas situaciones.

No por mucho madrugar amanece más temprano: este refrán lo idearon quienes contradicen el refrán anterior; y significa que por más que uno se adelante a los acontecimientos no se le puede ganar al tiempo.

El que con lobos anda, a aullar aprende: aprendes las cosas que hacen quienes te rodean.

Más sabe el diablo por viejo: la experiencia trae más conocimiento.

Las apariencias engañan: las cosas no siempre son lo que parecen.

En boca cerrada no entran moscas: mejor ni opines.

El que quiera azul celeste, que le cueste: si quieres algo caro, fino, exclusivo o especial, paga su precio.

La cerveza bien helada y la sopa bien caliente: las cosas como deben ser.

Al amigo cerca, pero al enemigo más cerca: vigila a tus amigos, pero vigila más a tus enemigos.

Lo bailado nadie te lo quita: lo disfrutaste.

A caballo regalado no se le ve colmillo: no te costó nada, ni te quejes; acéptalo.

Si te llueven limones, haz limonada: aprovecha las oportunidades incluso en los momentos más adversos.

El que se enoja pierde: mantén la paciencia y no te alteres.

El que no cae, resbala: nadie está exento de la situación.

¿Te gustan los refranes? ¿Tienes algún refrán favorito que no esté en la lista? Aquí te dejo una liga con cientos de refranes mexicanos para toda ocasión: https://www.mexicodestinos.com/blog/2015/03/dichos-mexicanos-que-le-dan-sazon-a-nuestras-vidas/
Y si eres fan del Chapulín Colorado, aquí puedes ver una recopilación de sus mejores refranes: https://www.youtube.com/watch?v=L7egZAiIqm8

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *