Al rescate del paso deprimido

La propuesta más viable consiste en elevar un metro y medio de altura la superficie de rodamiento en los carriles inferiores

El presidente municipal de Mérida, Renán Barrera Concha, presentó las tres propuestas elaboradas por especialistas del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán y de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), para rescatar el distribuidor vial de la Prolongación de Paseo de Montejo, conocido también como “paso deprimido” o a desnivel.

Tras los estudios realizados resultó que el planteamiento más viable de los tres consiste en elevar un metro y medio de altura la superficie de rodamiento en los carriles inferiores de esa obra.

“Dicha elevación permitirá aprovechar el espacio debajo de los carriles inferiores para construir un nuevo cárcamo que garantice la hermeticidad e integración de los nuevos elementos de muro y losa de rodamiento”, explicó Jorge Arcila Arjona, ex presidente y miembro del Consejo de Honor del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán, quien detalló que se instalará una membrana impermeable hermética para evitar filtraciones del subsuelo.

Según se explicó, la elevación de la pendiente de descensos y ascensos disminuiría en un 4% el paso de vehículos pesados que transitaban sobre los pasos inferiores, que ahora ya no podrán acceder a dichos carriles.

En la reunión, que se llevó a cabo en uno de los salones del Centro Cultural Olimpo, también se expuso que se mantiene la circulación en los carriles superiores laterales, al adecuar los accesos de los vehículos a la glorieta, a fin de privilegiar una mejor movilidad en la zona.

El costo de estos trabajos, que permitirán mejorar el flujo vehicular y a la vez reducir la emisión de contaminantes al ambiente, será de entre 25 a 30 millones de pesos, detalló en su intervención el director de Obras Públicas del Ayuntamiento de Mérida, David Loría Magdub.

Las otras dos opciones presentadas fueron: el cierre del paso deprimido para dejar la vialidad como estaba antes de su construcción, la cual además de que resultaría la más cara (costaría de 46 a 50 millones de pesos), sería la menos viable tomando en cuenta los datos arrojados por el estudio vial, debido a que a más tardar en 30 años se tendría que adecuar nuevamente para hacer más ágil el aforo de vehículos.

La segunda planteaba dejar un solo carril en un sentido por debajo de la glorieta, y aumentar a dos carriles en la parte superior a nivel de la glorieta, costaría de 16 a 20 millones, pero se consideró que representaría a corto plazo más perjuicios que beneficios a la vialidad.

En su mensaje, el primer edil Barrera Concha destacó la importancia de la participación ciudadana en éste y todos los temas del Ayuntamiento, ya que eso garantiza un buen gobierno, cercano e incluyente.

-Desde el principio de nuestra administración hemos puesto en práctica un Ayuntamiento que proyecta su capacidad de construir un modelo de gobernanza en situaciones difíciles, que privilegia la participación de los meridanos y sus instituciones colegiadas para establecer puntos de encuentro e intercambio de opiniones a través de foros y reuniones en la búsqueda de soluciones compartidas para nuestra ciudad -expresó.

El alcalde recordó que ante las múltiples y constantes dificultades registradas por el distribuidor vial, el Ayuntamiento inició la búsqueda de la mejor opción para dar una respuesta clara y concluyente al problema, por ello se convocó de manera formal a los especialistas en la materia para que elaboren propuestas cuantificables que permitieran tomar las mejores alternativas de solución.

-Desde un principio hemos dado puntual seguimiento a cada una de las expresiones, propuestas y condiciones que nos han permitido llegar a este día, no con una propuesta unilateral por parte de la autoridad, sino con un planteamiento profesional consensuado que ahora compartimos con todos, asumiendo las mejores decisiones para la ciudad -aseveró.

También hizo un breve recuento de los daños que presenta el distribuidor vial, que cumple ya 130 días cerrado a la circulación, ya que presenta cuarteaduras y filtraciones en más del 50% de su estructura, como paredes, cárcamo y carpeta de rodamiento.

Asimismo, agradeció a los meridanos su comprensión por el tiempo que ha llevado la búsqueda de las mejores soluciones de esta condición estructural que se recrudeció con el paso de las tormentas tropicales que impactaron a Mérida el año pasado, pero que permite aún bajo estas circunstancias, impulsar una cultura de corresponsabilidad social.

-Tengan la plena seguridad que en ningún momento hemos dejado de actuar con responsabilidad y compromiso para devolver las condiciones técnicas y de seguridad necesarias para la reapertura de esta obra -aseguró.

Tenerlo cerrado no era una propuesta

Momentos después del anuncio del alcalde Renán Barrera, el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, a través de una publicación en su página de Facebook, manifestó su beneplácito por el hecho de que se haya confiado en la inteligencia local para buscar una solución definitiva a los problemas que el “paso deprimido” pudiera tener.

“Me da mucho gusto que se confíe en la ingeniería yucateca, que se confíe en el consenso que hay que buscar cuando se trata de obras importantes”, destacó el también precandidato del PRI a la alcaldía de Mérida, quien resaltó la importancia de esta obra vial en la que, citando números del Ayuntamiento, circulan 269 mil automovilistas cada semana.

“Celebro que vayamos encontrando respuestas para los ciudadanos, porque simplemente mantenerlo cerrado no es una respuesta. Además, esta es solamente la expresión de un problema mayor de la ciudad: la movilidad, y la movilidad es parte de un tema mucho más grande, el del desarrollo urbano y la manera en la que estamos construyendo esta ciudad”, manifestó.

Texto: Manuel Pool Moguel

Fotos: Manuel Pool / Cortesía

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