Ambulantaje y comercios se han “comido” el Paseo de las Bonitas

Construido entre 1789 y 1792 – hace 224 años- durante la gestión del gobernador Lucas de Gálvez, “el Paseo de las Bonitas” fue una de las primeras avenidas que establecieron el trazo urbano de la capital
yucateca y que permitió la construcción de hermosos y cuidados edificios de ornamentación francesa y una alameda con sillería de piedra que hoy ha
desaparecido en gran parte. 

Conocida en la actualidad como “La calle Ancha del Bazar” este punto del Centro Histórico de la Mérida del siglo XIX, ha perdido su presencia, mucha de su belleza y esplendor; el ambulantaje y los comercios, se “han comido” su presencia de dos siglos.

Y es que detrás de tantos letreros, rimeros de publicidad descolorida, anaqueles y amontonamiento de prendas de vestir amarradas a sus paredes, hay edificios que en su momento pertenecieron a importantes familias de clase adinerada que construyeron la vía a la que llamaron “El Paseo de las Bonitas”, quizá tratando de imitar a otras urbes que en su momento habían establecido sitios para que la sociedad desfilara, como cuenta la historia de El paseo del Prado, en La Habana, Cuba.

Cuenta la historia – la Biblioteca Yucatanense- que en su momento de auge, hacia la primera década del siglo XX, todas las jovencitas deseaban pasear en
sus carruajes y ataviadas de finos y delicados ropajes, lo que le dio
nombre hasta mediados del siglo pasado.

Llamada también La Alameda, -que significa paseo con árboles de álamo o de cualquier otra especie-, se convirtió en poco tiempo en el lugar predilecto de
las familias yucatecas, sobre todo los domingos y días festivos en las primeras décadas del 1900.

Por aquellos tiempos, a lo largo de esa vía que fue una de las primeras calles en pavimentarse de adoquines franceses, podía observarse carruajes ocupados por bellas doncellas ataviadas con elegante vestimenta, quienes, desde sus acogedores vehículos impulsados por caballos, coqueteaban con los galanes que se ubicabandebajo de los frondosos árboles y, posiblemente derivado de ello, se le denominó también “El Paseo de las Bonitas”.

En poco más de dos siglosdesde el inicio de su construcción y terminación, la calle que de origen se llamó, Calle de la Emancipación, y hacia 1880 cambió por Tercera calle de los Hidalgos, hoy calle 65 entre 56 y 54, fue el punto
de moda para la sociedad yucateca y para los muchos eventos que se
realizaban en esta ciudad, con tocadas de orquestas musicales y las denominadas retretas donde también desfilaban los militares con sus uniformes de gala para tratar de impresionar a las señoritas de la sociedad yucateca.

Los datos históricos indican que tras el avance y desarrollo urbano de
Mérida, los acaudalados y prominentes hombres de negocios que ahí vivían, se
trasladaron a nuevos puntos de la ciudad, específicamente la zona de Santa
Ana, y que ahí frente a la Alameda se construyó un bazar de artesanos – segunda década del siglo XX-.

Fue en el año de 1915 cuando se inició la construcción de kioscos, para comercios diversos, por lo que su nombre cambió a calle “Ancha del Bazar”, donde se abrió un comercio que por muchos años marcó un punto focal en la zona, la ferretería “El Siglo XIX”, que se ubicaba contra esquina del parque de La Libertad y del Palacio de Correos, que marcaba el kilómetro cero de la ciudad, que hoy es conocido como Eulogio Rosado,
en las calles 65 y 56.

Dos siglos después, esta arteria vial que por muchos años marcó la presencia
social, cultural y política del nuestra ciudad se ha perdido casi en su totalidad debido al creciente comercio del mercado Lucas de Gálvez, a los números comercios ahí establecidos que han olvidado el cuidado y protección de las hermosas fachadas y el crecimiento desmedido del ambulantaje que son los que dictan las reglas de los espacios y tiempos y de los miles de viandantes que transitan en la zona.- José Cortazar Navarrete

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