¿Las niñas deben participar en concursos de belleza?

Expertos opinan que si bien pueden afectar a los menores psicológica y físicamente, también pueden enseñar valores y virtudes

El pasado lunes se anunció que una yucateca, Renata Saraí Gonzales Loría, representará a México en el certamen infantil “Mini Universo 2021”, pero ¿qué tan correcto o no es permitir que los niños participen en este tipo de concursos? El equipo de Peninsular Punto Medio se dio a la tarea de recolectar las opiniones de las partes involucradas sobre el tema para ofrecer una visión más completa de esta situación.

De acuerdo con la psicóloga Grisel Bote Tun, la niñez es una etapa importante del desarrollo, pues a esta edad los pequeños obtienen aprendizajes y herramientas que se servirán para la vida, y si no disfrutan como debe ser de esta etapa entonces aparecen los trastornos y miedos, lo que afecta directamente al autoestima y la percepción de ellos mismos.

En este sentido, consideró que si las niñas son expuestas desde muy pequeñas a las presiones de los certámenes de belleza, pueden desarrollar de forma incorrecta su autoestima y padecer trastornos alimenticios o de identidad, ya que si son vestidas y maquilladas como adultos, aparece un concepto llamado “hipersexualización” de la infancia.

Por otro lado, Carolina Canché Dzul, maestra de nutrición y participante de certámenes de belleza en el estado desde hace ocho años, consideró que la intervención de las niñas en este tipo de concursos depende mucho de los deseos del infante y las razones por las que quiera hacerlo, ya que, en su opinión, un evento de este tipo tiene un lado bueno y otro malo.

Un punto de vista bueno de los certámenes, es que cuando tienes buenos maestros pueden ayudar a los participantes a fortalecer su autoestima, pues si un profesor no se enfoca solamente en la parte estética y la belleza, sino enseña a resaltar las virtudes y dejar de enfocarse en los defectos de uno mismo, entonces la autoestima puede fortalecerse.

El lado malo de los certámenes de belleza, según Carolina Canché, es cuando las niñas no son quienes quieren participar, sino son los padres quienes los obligan porque ellos deseaban hacerlo durante su juventud o por alguna otra razón.

Canché Dzul explicó que, dada su experiencia, siempre va recomendar investigar primero, pues un certamen de belleza puede ser bueno o malo dependiendo de varias razones. Por ejemplo, el objetivo del concurso o el director del mismo, es decir, si el certamen es para ayudar alguna causa social o solo para medir la belleza, e incluso deben considerárselas referencias del director, pues aseguró que “si el director no es bueno, entonces es recomendable no entrar”.

Texto: Diego Cervantes

Foto: Cortesía

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