¿Cómo hablar sobre el COVID-19 con los infantes?

Durante esta contingencia es importante proteger a los menores de información que les pueda generar ansiedad, y cuidar su bienestar emocional.

La situación de encierro a la que están expuestas miles de familias debido a la contingencia sanitaria por el COVID-19, ha originado que varias niñas y niños se muestren frustrados, ansiosos o enojados. Estas señales solo son parte del estrés al que están sometidos los menores.
Algunas pequeñas y pequeños aún no han adquirido la madurez suficiente para poder entender la magnitud de esta enfermedad; sin embargo, los papás tienen que hablarles de ella, cuidando su bienestar emocional.
La prioridad en esta etapa debe ser, precisamente, proteger a niños y niñas de toda aquella información que aún no puedan procesar, y que los puede llevar a desarrollar ansiedad y miedos debido a la incertidumbre.
Para ello te dejamos las siguientes recomendaciones:
-Dedica tiempo a resolver sus dudas e inquietudes, háblales con palabras sencillas, pero no engañosas. Puedes darles la información en forma de cuentos para que sea más ligera y fácil de entender.
-Si es posible jueguen, lean o cocinen juntos. Evita que se expongan mucho tiempo a noticias sobre la situación, aunque el tratamiento sea adecuado. Si notan que dedicamos a un tema demasiado tiempo, eso les transmitirá inquietud, aunque el tono no sea alarmista.
-Evita que vean o escuchen noticias y reportajes con un enfoque sensacionalista o morboso de la situación. No hagas comentarios fatalistas frente a ellos.
-Cuida no involucrarlos en conversaciones de adultos sobre la situación, especialmente si son acaloradas o incluyen bromas y dobles sentidos, pues, aunque no estemos hablando con ellos, saben de lo que hablamos y sacan sus propias conclusiones.
-Promueve medidas de higiene como el lavado de manos con agua y jabón. No se trata solo de aprender a lavarse bien las manos, sino de adquirir el hábito y ser capaces de demandar y promover esta acción en diferentes contextos (por ejemplo, recordárselo a otros niños o hacerlo cuando están en un lugar público como un restaurante, etc.).
-Enséñales a mantenerse alerta y tomar precauciones ante espacios o situaciones poco higiénicas. Por ejemplo: manejo de tierra, contacto con animales domésticos o precauciones frente a basura y heces.
-Recálcales la importancia de aprender y convertir en un hábito aquellas medidas higiénicas en relación con su contexto, por ejemplo: el uso de pañuelos y servilletas, aprender a sonarse y a limpiarse, evitar compartir cubiertos y vasos, entre otras.
No obstante, lo más importante es que niñas y niños vean el ejemplo de sus padres, por lo que al momento de enseñarles a lavarse las manos deben ver que mamás y papás lo hagan.

Texto y foto: Georgina Bacelis

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