Conozca cómo invertir en la bolsa y dele tranquilidad a su cartera

Antes de empezar, hay que saber qué tipo de inversión se llevará a cabo: a largo, medio o corto plazos, y sí será arriesgada o más conservadora.

Cuando uno decide invertir en bolsa, siempre suele surgir la misma pregunta: ¿cómo puedo hacerlo? En primer lugar hay que tener claro que en ella existen diferentes tipos de valores e instrumentos que cotizan en la bolsa, aunque las acciones sean las más sonadas para todos.

Lógicamente, antes de lanzarse al juego de la bolsa, hay que pensar en el tipo de inversión que se va a efectuar (a largo, medio o corto plazo, arriesgada o conservadora). Una vez tengamos claro nuestro perfil como inversor podemos darle al “start”.

Posteriormente tendremos que buscar un intermediario financiero que se encargue de ejecutar las operaciones de compra y venta de acciones, ya que por nosotros mismos no podemos comunicarnos con el mercado.

Podemos resumir a estos intermediarios como: entidades de crédito (bancos y cajas de ahorro), Sociedades de Valores y Agencias de Valores y Bolsas. Si no queremos dedicarle mucho tiempo a ello, ya que buscamos la comodidad de invertir a largo plazo sin apenas realizar operaciones, la primera es una opción que eligen muchos pequeños inversores.

Antes de decidirse por uno, es importante que estudiemos con detalle las comisiones que varían mucho entre ellos y el asesoramiento que nos ofrecen. Tenemos que tener cuidado con los llamados “chiringuitos financieros” que operan sin licencia. Son entidades que se camuflan de firmas de inversión con la finalidad de apropiarse del capital que sus clientes les confían.

Una vez nos hayamos decidido, el siguiente paso sería abrir una cartera de valores. Para que nos entendamos entre nosotros: es como una cuenta en la que en vez de tener dinero contiene acciones. Ahí es donde realmente estará el dinero invertido y donde se recogerán las ganancias.

A partir de este momento todo es más rápido. El inversor debe contactar con el bróker vía telefónica o por correo electrónico para detallar las operaciones que quiere realizar.

Además, en los últimos años y gracias a los avances en la tecnología, Internet ha ganado terreno a los dos procedimientos más tradicionales anteriores. De esta forma, el bróker puede poner a nuestra disposición una plataforma de trading virtual en la que podemos comprar y vender sin necesidad del intermediario.

Por último, debemos exigir a nuestro intermediario el envío de información periódica sobre el estado de nuestras inversiones y de los gastos originados por su mantenimiento y custodia, así como información puntual de cada liquidación que se le practique por las operaciones realizadas o por los servicios prestados con sus inversiones.

¿Dónde puedo invertir? Dentro del mundo de las inversiones en Bolsa, se suelen recomendar los fondos de inversión para empezar en ella, creados por expertos que se encargan de gestionarlos por nosotros. Quizás la rentabilidad que obtengamos no sea la más alta que se pueda conseguir, pero lógicamente el riesgo es mucho menor que si compramos acciones por nuestra cuenta. No en vano, conforman una amplia cartera de valores, índices y sectores bursátiles, pudiendo llegar a zonas geográficas a las que en otras condiciones no se podría acceder.

La otra opción es que invirtamos directamente en Bolsa. Dicho esto, los fondos y las acciones no tienen por qué ser dos opciones excluyentes. En una cartera de cierto volumen patrimonial se puede contar tanto con acciones como con fondos que se complementen. Lo recomendable es que invirtamos en empresas o en sectores que conozcamos o nos despierten inquietudes por conocer.

Texto y foto: Agencias

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