Constancia, PARTE II

Por Arturo Platas

En la columna del pasado martes nos quedamos en una de las características esenciales para encontrar al mejor entrenador de la actualidad, la constancia.

Utilizando a uno de mis ejemplos de la semana pasada, el día de hoy hablaré de Jürgen Klopp y cómo es la viva representación del “constructor de clubes”. Es un cliché hablar del Dortmund del estratega alemán, su periodo de siete años a nivel títulos tal vez no sea deslumbrante, pero aquí no venimos a hablar de los resultados en papel. Klopp puso de nuevo al Borussia en el mapa de los colosos de Europa, logró romper la hegemonía del Bayern Múnich ganando títulos de liga consecutivos, y llegó a la final de la Champions League.

Pero el éxito de Jürgen es en realidad su planteamiento a largo plazo. Su mayor aporte futbolístico fue la reintroducción del gegenpressing al mundo. Traducido como “Contra”, en su esencia, un concepto muy simple y comprensible. Simplemente significa que el equipo inmediatamente después de perder el balón intenta presionar contra el balón para evitar un contador de oposición y en lugar de pasar a la organización defensiva ordinaria, sea lo que sea, se busca volver la tomar posesión inmediatamente.

Implementó una formación desde la academia, en donde los jugadores jóvenes tienen una apertura al primer equipo desde cadetes hasta el equipo B, logrando sacar cualquier talento que se atraviese. Sus directores deportivos, quienes se encargaban de fichar jugadores, sólo buscaban mejorar los espacios que ni los canteranos ni los jugadores veteranos podían y los jugadores que no cumplieran con la labor física y técnica del planteamiento, se convertían en dispensables.

Este proceso ha causado un eco en la época post-Klopp, su constancia e ideología le dio una vuelta al Dortmund y hasta el día de hoy, todos los entrenadores contratados por el Borussia, tienen como característica principal, jugar al estilo de Jürgen y tener un proceso lo más similar posible.
Hoy en día vemos reflejado este proceso con el Liverpool. Está de sobra decir que la constancia y perseverancia de Klopp por apostar en este modelo, fue un éxito no sólo a nivel institución, sino un cambio casi doctrinal del deporte en el país en el cual lo ejerció. Y a todo esto, 5 títulos en 17 años como entrenador, una estadística clara en donde los números son engañosos.

La constancia de su trabajo se ve reflejada más allá del palmarés. Estoy seguro que Roberto Di Matteo, ganador de la Champions League con el Chelsea, no tiene un lugar en la historia como Klopp, quien ha perdido en dos finales de la misma competición. Esto se debe al impacto que tuvo la metodología del entrenador y a la misma constancia que formó un plan deportivo para los años que vienen.

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