Consumo de alcohol durante la pandemia, un grave riesgo

En lo que va del año, Yucatán es el primer lugar en casos de intoxicación aguda por alcohol.

A pesar de que se mantuvo vigente desde el 9 de mayo y hasta el pasado 1 de junio la ley seca, hasta la semana 27 de vigilancia epidemiológica correspondiente del 28 de junio al 4 de julio, Yucatán ocupa el primer lugar nacional en casos de intoxicación aguda por alcohol, con 2 mil 156 casos, una cifra que duplica los mil 96 casos reportados en Jalisco y los 985 de la Ciudad de México.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, (Ensanut) de 2018, Yucatán ocupa el tercer lugar nacional en ingesta de bebidas alcohólicas en personas mayores de 20 años y el consumo per cápita de cerveza es de 80 litros anuales, 20 litros más que el promedio nacional.

Ante este panorama, especialistas explicaron que el aislamiento ocasiona en la gente una sensación de malestar, ansiedad y depresión y que una de las maneras para apaciguarla, es recurrir al consumo de bebidas etílicas para escapar de la realidad, por lo que, ante la situación que ahora viven las familias a causa de la pandemia, la gente sigue tomando.

Al respecto, el sociólogo Luis Guillermo Juárez comentó que después de tres meses de confinamiento, la gente ha llegado a un hartazgo que no ha sabido manejar, además de que muchas personas han perdido su fuente de empleo.

El pasado 8 de julio, el secretario de Fomento Económico y Trabajo (Sefoet), Ernesto Herrera Novelo, declaró que debido a la emergencia sanitaria por el covid- 19, hasta mayo, en Yucatán se habían perdido al menos 57 mil 500 empleos, de los cuales 22 mil 500 estaban registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social y el resto eran informales.

De acuerdo con estimaciones de los especialistas, se calcula una caída de entre el 7 y el 13 por ciento del PIB estatal durante este año, lo que de acuerdo a las proyecciones significaría la pérdida de hasta 80 mil empleos.

Hay que tener en cuenta que el estar encerrado produce estrés y la gente que está acostumbrada a beber buscará la manera de hacerlo, y una muestra de esto es que durante la ley seca, a pesar de sus elevados costos, se incrementó la venta clandestina de bebidas alcohólicas, se registraron varios robos a agencias de cervezas y, lamentablemente, varias personas fallecieron por consumir alcohol adulterado.

Inclusive, se registraron accidentes de tránsito en los que los conductores de los vehículos involucrados estaban en estado inconveniente, lo que refleja una falta de madurez o inclusive ignorancia por parte de la ciudadanía que buscó la manera de burlar la disposición que se implementó con el objetivo de evitar la violencia doméstica contra mujeres y niños durante la cuarentena.

Y después de que se normalizó la venta en mostrador en las agencias de cervezas, debido a que se relajaron las medidas de prevencion sanitaria, a través del decreto 252/2020 de nueva cuenta se prohibió la venta de bebidas alcohólicas como medida temporal que ayude a que se reduzca la posibilidad de contagios, teniendo en cuenta que las bebidas alcohólicas son parte fundamental en reuniones familiares y de amigos, por lo que sin su presencia se trata de inhibir que se celebren eventos y que se formen aglomeraciones que eleven el riesgo.

Es una realidad que con ley seca o sin ella siempre habrá consumo de bebidas alcohólicas, por lo que, citando al director del Centro de Integracion Juvenil en Yucatán, Víctor Roa Muñoz, llegamos a la conclusión de que no se trata de prohibir, sino de aprender a beber con responsabilidad y moderación.

Texto: Manuel Pool

Foto: Cortesía

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