Consumo de alimentos transgénicos daña la salud y el medio ambiente, aseguran

De acuerdo a Greenpeace, su uso propicia deforestación de ecosistemas, el cambio climático y causaría cáncer.

Una buena alimentación también pasa por consumir productos que no hayan sido genéticamente modificados, ya que este proceso puede ocasionar daños a la salud y al medioambiente, informó la organización Greenpeace México.

De acuerdo con el reporte Los transgénicos en México: 20 años de resistencia y lucha, la experiencia mexicana con los transgénicos comenzó en 1988, cuando una empresa solicitó y recibió autorización para realizar pruebas de campo con tomates transgénicos.

Desde 2005 a la fecha se han otorgado 651 permisos para la siembra de cultivos GM (479 en fase experimental, 150 en fase piloto y 22 en fase comercial; ésta última tiene una vigencia indefinida).

Los cuatro cultivos con mayor número de permisos son: algodón (53.6%), maíz (3.1%), trigo (7.5%) y soya (6.6%). También hay permisos para alfalfa, limón, naranja, trigo y frijol transgénicos. El 77.6% de los permisos son para cultivos tolerantes al glifosato, de acuerdo con el Expediente científico sobre el glifosato y los cultivos GM.

Por ello, Greenpeace México destacó cinco razones por las que no se debe comer alimentos modificados genéticamente.

1.- Destruyen ecosistemas y generan deforestación. Los transgénicos son utilizados principalmente por la agricultura industrial, la cual utiliza más del 75% de los recursos agropecuarios del mundo y es una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), de acuerdo con el informe ¿Quién nos alimentará?.

Esta agricultura también está asociada a la deforestación de ecosistemas, no hay una estimación exacta, pero se calcula que la tasa de deforestación a nivel nacional podría ser de hasta 1.98 millones de hectáreas por año.

2.- Propician el cambio climático. En cultivos transgénicos se aplican productos químicos (fertilizantes y plaguicidas) que provocan emisiones de gases de efecto invernadero como N20 (óxido nitroso), lo que supone la mayor contribución del sector agropecuario  al cambio climático.

De acuerdo con el Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero, el sector agropecuario contribuye con el 15% de las emisiones de GEI a nivel nacional.

3.- Propicia desigualdad.- La agricultura industrial perjudica a las y los pequeños agricultores y productores y concentra el control de la agricultura en pocas manos. Los productores de pequeña y mediana escala constituyen el 85% del total de productores agroalimentarios y generan más del 60% del empleo contratado.

4.- Acaba con la biodiversidad.- Sólo en un siglo, el planeta perdió más del 75% de su biodiversidad agrícola.

5.- Causa daños a la salud humana.- De acuerdo con información publicada por la Organización Mundial de la Salud, el glifosato, un herbicida encontrado en alimentos transgénicos, fue declarado por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer como “probablemente carcinógeno para el ser humano”.

En 2010, la Secretaría de Salud aprobó 188 productos transgénicos para el consumo humano, pero el etiquetado transgénico todavía no es requisito obligatorio previsto en los alimentos.

La respuesta ante todos estos problemas es la agricultura ecológica, la cual asegura alimentos sanos, protege el suelo, el agua y el clima, no contamina con uso de agrotóxicos ni transgénicos.

Texto y foto: Agencias

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *