COVID-19 lleva a México a inédito luto nacional

Las tres jornadas, en honor a las víctimas del virus, concluyen con una ceremonia tradicional wixárika

México culminó ayer el luto nacional de tres días decretado por el presidente Andrés Manuel López Obrador en honor a las personas fallecidas de covid-19 en el país y con motivo del Día de Muertos, que este año estuvo fuertemente marcado por las restricciones sanitarias.

Las tres jornadas de luto, durante las cuales se cancelaron los eventos oficiales y las banderas de México ondearon a media asta, concluyeron con una ceremonia tradicional wixárika, pueblo indígena del occidente del país, en el Palacio Nacional.

Esta es la primera ocasión en la que se decreta luto nacional desde los sismos acontecidos en septiembre 2017, que dejaron en su conjunto 471 muertos.

El patio de la residencia presidencial fue el escenario de una sincrética ceremonia de raíces indígenas y católicas durante la cual se hizo una oración entre incenso, tabaco, velas, flores y bailes.

AMLO anunció el pasado martes que durante las festividades del Día de Muertos, que se celebran entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre, se decretaría luto nacional porque “es mucho el dolor” que ha provocado el covid-19.

El mandatario recordó que detrás de los números hay “personas y mucha tristeza en familiares y amigos”.

Mientras se cancelaron todos los actos oficiales, el Palacio Nacional se convirtió en la sede del homenaje, donde representantes indígenas levantaron el sábado tradicionales y coloridas ofrendas dedicadas a los fallecidos y las mostraron al presidente.

Y el domingo, al caer la noche del 1 al 2 de noviembre, momento cumbre del Día de Muertos, representantes de 20 pueblos indígenas hicieron un emotivo encendido de velas para guiar las almas de los difuntos.

No se recuerda en México un Día de Muertos tan atípico como el de este año, en que la pandemia ha opacado y alterado la festividad mexicana más universal, la cual fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Para evitar las aglomeraciones de familias, buena parte del país cerró durante estas fechas los panteones.

El Día de Muertos llegó además en un momento de especial alerta por el peligro de rebrotes en México, que observa con preocupación los nuevos confinamientos decretados en Europa.

Aunque  AMLO dijo la semana pasada que ya se ve “luz al final del túnel”, el subsecretario de Salud Hugo López-Gatell advirtió que la curva de contagios “ya no está disminuyendo a la velocidad que lo estaba haciendo”.

Con todo, el norteño estado de Chihuahua decretó el semáforo epidemiológico rojo que equivale a un riesgo máximo de contagios, una fase que ya había superado, y el Gobierno de Ciudad de México, cuya alcaldesa Claudia Sheinbaum tiene covid-19, ha advertido que aplicará nuevas restricciones si siguen aumentando las hospitalizaciones.

Texto y foto: Efe

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