Crisis en el PRI: Se le deshace en las manos a Francisco Torres

El dirigente estatal del tricolor deberá manejar con mucho cuidado el tema de la asignación de las candidaturas para evitar que se rompa la unidad, y que más militantes renuncien al partido

“Más vale ser cabeza de ratón que cola de león” es un dicho que podría aplicar a quienes en los últimos días renunciaron a su militancia al Partido Revolucionario Institucional (PRI), en medio de acusaciones hacia el presidente del Comité Directivo Estatal, Francisco Torres Rivas, a quien consideran un político sin escrúpulos, que no escucha a las bases y de que con mentiras y evasivas no cumple lo que promete.

Así lo señaló en su momento el exregidor y especialista en temas electorales Antonio Morales Balderas, quien en su carta de renuncia consideró al PRI actual como un partido decadente en el que se institucionaliza la simulación, por lo que inclusive declinó la invitación a tomar la Secretaría de Organización en el comité municipal.

En el mismo sentido se pronunció el ex secretario de la Juventud, Javier Osante Solís, quien acusó a un pequeño grupo de sentirse dueño del partido y de hacer a un lado a los demás.

El también ex diputado local consideró que el PRI de hoy es un partido sin causas y discurso engañoso que pide unidad, pero que se traduce en obediencia y sumisión y en donde no se tolera a quien piensa distinto.

Varios de los personajes que abandonaron las filas del tricolor se pasaron al partido Movimiento Ciudadano, ahora bajo la batuta en Yucatán de la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco, lo que les permitirá contar con una estructura para competir por cargos de elección popular y tener acceso a recursos públicos, lo cual no tendrían como independientes, mientras que en el PRI difícilmente serían nominados ya que, al no ser parte de la facción dominante, era alta la probabilidad de que quedaran relegados, manifestó a Peninsular Punto Medio el analista político Juan Pablo Galicia.

Es una realidad de que a Francisco Torres Rivas se le deshace el PRI en las manos. La falta de diálogo con las bases y de negociación con quienes aspiran en 2021 a un cargo de elección popular, inició mucho antes de que Ortega Pacheco se apropiara del Movimiento Ciudadano, con lo que el éxodo se intensificó.

Como se recordará, en octubre de este año sorprendió el anuncio de la incorporación de la ex diputada federal tricolor María de Carmen Ordaz Martínez a la Subsecretaría de Planeación Económica e Infraestructura Social de la Dirección de Desarrollo Social del gobierno de Mauricio Vila, con lo que ahora se dice que la ex candidata a la alcaldía de Progreso buscará la diputación por el Distrito Federal 2, por el PAN, que también estaría abanderando al vallisoletano Liborio Vidal Aguilar en su búsqueda por el primer distrito. Este personaje fue alcalde de la Sultana de Oriente y dos veces diputado local por el PRI y legisladora federal por el Verde.

Justo en diciembre del año pasado, un grupo de diputados locales exigió la renuncia de Torres Rivas, a quien acusaron de mentiroso, falto de palabra y de no respetar acuerdos. Lo mismo que ahora.

En ese entonces el pleito derivó de la aprobación del presupuesto del Gobierno del Estado para este año, y llegó a tal grado que en voz del diputado Enrique Castillo Ruz, presidente de la mesa directiva del Congreso, los legisladores priistas acusaron a Torres Rivas de mentirle a ellos, a los alcaldes y a la sociedad, en el sentido de que antes ya se habían puesto de acuerdo los votos, que serían a favor, ya que el tema se había discutido en el Consejo Consultivo del Presupuesto.

“No es posible que estemos tratando con gente que no tiene palabra, gente que no tiene seriedad, que hace un acuerdo y lo cambia sin dar razón de la responsabilidad que merece un compromiso que tenemos como diputados. Es una gran irresponsabilidad tomar las cosas solo por la cuestión partidista, sin tomar en cuenta a la sociedad”, señaló Castillo Ruz, acompañado de sus compañeros de bancada.

A un año de distancia siguen las renuncias, que van junto con las fotos de los que tomaron la decisión de emigrar con Ivonne Ortega Pacheco, quien por cierto cuando era la gobernadora nombró como secretario de Obras Públicas a Francisco Torres Rivas, por lo que todo parece indicar que se alineó al grupo que hoy tiene el control del tricolor.

LOS QUE SE FUERON

Entre los que se fueron y que todo parece indicar que estarán en las boletas representando al partido naranja en la próxima elección, se encuentran: Mario Peniche Cárdenas, ex presidente municipal de Valladolid y ex diputado local, además de subsecretario de Turismo; Walter Salazar Cano, ex secretario de Desarrollo Social, quien afirmó que Torres Rivas degradó al PRI a niveles inimaginables; Alejandro Menéndez Bojórquez, ex secretario de Desarrollo Rural en el gobierno de Ivonne Ortega, a quien se le acusó de una administración muy turbia y que, sin embargo, no recibió castigo alguno.

También aparecen entre los que se fueron Luis Aguilar May, ex alcalde del municipio de Quintana Roo; Rosa Cristina Flores Rosado, ex regidora sindica de Chocholá que aspiraba contender a la alcaldía por el PRI, pero que no fue seleccionada y terminó por presentar su renuncia tras 14 años de militancia, quien afirmó que le cerraron las puertas por comulgar con la filosofía de Ortega Pacheco.

Asimismo, Renán Alberto Guillermo González, ex secretario de Cultura, quien tenía 45 años de militancia y 13 como consejero estatal del PRI. En su caso, consideró que el tricolor dejó de ser un instrumento al servicio del estado y la sociedad, y que ha tomado distancia del desarrollo humanista de la gente, con políticos sin escrúpulos que ahogan a sus militantes.

A esta lista se sumaron también la motuleña Ave María Falla Gómez, quien dijo que fue censurada en cuanto a su participación y que no fueron escuchadas las bases, así como Flor de Liz Xóchitl Delgado, regidora de Kanasín, quien renunció por la falta de apoyo por parte del Comité Directivo Estatal, el cual dijo la dejó sola cuando fue víctima de violencia política.

Al respecto, el politólogo Juan Pablo Galicia consideró que la exalcaldesa Angélica Araujo Lara no se irá a Movimiento Ciudadano porque podría ser mayor el impacto negativo, pues está “muerta políticamente” por el tema del paso a desnivel, así es que no conviene que emigre al partido que ahora representa Ortega Pacheco, aunque no se descarta que pueda ocurrir en el futuro.

Lo cierto es que Francisco Torres Rivas tiene en las manos una gran responsabilidad para manejar con mucho cuidado el tema de la asignación de las candidaturas para evitar que se rompa la unidad, especialmente cuando hay alcaldes que buscarán la reelección, reduciendo más las oportunidades para nuevos aspirantes con los que se debe negociar para evitar que también emigren.

“La próxima elección será vital para el PRI, de los triunfos que obtenga dependerá el seguir siendo relevante de cara al 2024. Deberán mantener su posición en el Congreso y también escaños federales, pero igual diputaciones locales y ayuntamientos importantes para mover la estructura en la estrategia de la movilización al voto que se necesitará y que requiere de dinero; de lo contrario ésta se podría ir con el mejor postor”, advirtió Juan Pablo Galicia.

Será después del 24 de diciembre cuando surjan las listas definitivas de candidatos y varios alcaldes ya están palomeados para buscar su reelección, comentó a este rotativo la exalcaldesa Angélica Araujo, quien trabaja con una decena de municipios en los que solo falta definir candidatos en dos de ellos.

Texto: Manuel Pool

Fotos: Cortesía

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *