Dengue, amenaza en América

Después de dos años de baja incidencia, el dengue regresó y atacó con fuerza en 2019 en América. Honduras, México, Brasil, Nicaragua y Guatemala están entre los países más afectados, en un fenómeno que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) describió desde agosto pasado como un nuevo periodo epidémico con un destacado aumento de personas contagiadas.

Los datos de la OPS actualizados al pasado sábado mostraron que en este año en América se han registrado 2 millones 152 mil 659 casos de dengue, con 861 mil 45 confirmados y 16 mil 717 de dengue grave, y un saldo preliminar de 807 muertes. Un reporte previo de esa organización mostró que más de 2 millones 50 mil latinoamericanos y caribeños contrajeron la enfermedad de enero a julio de 2019 y 723 expiraron, por lo que este año ya superó a 2018, que reportó 561 mil 359 y 340 muertos, y a 2017, con 580 mil 640 y 317 fallecidos.

Las cifras de 2019 todavía son inferiores a las de 2016, que tuvo más de 2 millones 174 mil personas afectadas y 915 víctimas mortales, y de 2015, cuando la sufrieron más de 2 millones 415 mil y perecieron mil 355, reveló la OPS.

NUEVO CICLO EPIDÉMICO

Por cada país la situación se torna grave, por ejemplo, México registró, hasta septiembre de este año, 63 mil 911 casos, es decir, más de 236% más que hace un año, contando el mismo periodo, cuando fueron 26 mil 984 enfermos.
Brasil, con datos hasta julio de este año, reportó 1 millón 748 mil 473 pacientes; hace un año, hasta septiembre, iban 198 mil 784, es decir, aumentó más de 879%.

La situación de América Latina y el Caribe por el dengue es “compleja”, puesto que “atraviesa actualmente un nuevo ciclo epidémico de la enfermedad tras dos años de una baja incidencia”, aseveró. Basada en los casos nuevos por cada 100 mil habitantes, estableció que los 10 países más golpeados son Honduras, Nicaragua, Brasil, Belice, Colombia, El Salvador, Paraguay, Guatemala, México y Venezuela.

“El mayor problema es que la población no tiene percepción del riesgo”, lamentó la médica hondureña Edith Rodríguez, jefa de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud de Honduras.

“Un 80% del fenómeno se debe a la no colaboración por parte de la población, que no tiene percepción de que puede sufrir la enfermedad y pide que sea el personal de salud el que vaya a limpiarle la vivienda”, explicó.

“Otra limitante es la inseguridad en que se vive, porque tampoco se abren las viviendas para inspeccionar o fumigar y las cifras de la epidemia subieron, pero ya empezamos a tener un descenso en el número de casos y en [la frecuencia de] los fallecimientos”, informó.

CASOS GRAVES

Factores como el clima, inadecuado ordenamiento ambiental y gran capacidad de adaptación del mosquito Aedes aegypti, que transmite la enfermedad, agudizaron la propagación de la enfermedad, según la OPS.

Honduras se confirmó como el país más perjudicado por la epidemia y el 2 de julio pasado decretó emergencia nacional.

La secretaría informó el viernes anterior que desde enero de 2019 hay un acumulado de 66 mil 595 casos, de los que 13 mil 648 calificaron como dengue grave y 117 muertos.

“Honduras concentra 66% de los casos graves de dengue de la región de las Américas”, aseguró el ministro de Salud de Costa Rica, Daniel Salas, en una cita con autoridades hondureñas de salud.

Al respecto, Rodríguez relató que a partir del último trimestre de 2018 se reportó un aumento. “En enero de 2019 hubo un cambio en el patrón de comportamiento: se pasaba fácilmente del dengue sin signos de alarma a dengue grave, con la población menor de 18 años como la más afectada con dengue grave y con los fallecimientos”, describió.

El dengue es causado por un virus con cuatro serotipos o microorganismos distintos, pero estrechamente vinculados, y todos circulan por América. “Estamos en una franja de tránsito del mosquito. Por ello, como región, debemos trabajar en conjunto para el control del vector”, advirtió Salas.

Costa Rica reportó un aumento, al pasar de mil 646 casos en agosto de 2018 a 3 mil 960 en agosto de 2019, con sólo tres del grave y ninguna defunción. “La región atraviesa un nuevo periodo epidémico de dengue con un incremento notable” de contagiados, subrayó Marcos Espinal, director del Departamento de Enfermedades Transmisibles y Determinantes Ambientales de la Salud de la OPS.

DARLE UN DURO GOLPE

Especialistas de la organización alertaron que, al superar la infección, la persona adquiere inmunidad de por vida contra un serotipo en particular, aunque por infecciones posteriores con otros serotipos crece el peligro de sufrir dengue grave. El serotipo dos está entre los más letales y es el que está atacando, en especial a los menores.

Por eso es que persisten las campañas informativas para prevenir la propagación y que las comunidades eliminen cualquier objeto en desuso que sirva para acumular agua. Con la eliminación de los criaderos se corta el ciclo de reproducción del mosquito y se reduce su población en el espacio.

“Es darle un duro golpe”, señaló José San Martín, experto de la OPS, al insistir en que el dengue es un problema de “saneamiento doméstico y sanitario”.

Por eso, la médica hondureña clamó: “Lo esencial es educar a la población”.

Texto: El Universal
Fotos: Cortesía

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