Desigualdad social propicia aumento de casos de COVID

Urbanistas de la Universidad Modelo advirtieron que la falta de protección social, el alto porcentaje de la población que vive económicamente al día y la alta densidad de habitantes en los fraccionamientos, son factores claves para que se registre un número mayor de casos de COVID-19 en ciertas zonas de la ciudad de Mérida en relación a otras.

Como parte de un análisis previo a la presentación de propuestas para salir del período de contagios de coronavirus, tanto en la capital yucateca como en Valladolid, los especialistas del Laboratorio Urbano de la Universidad Modelo y del Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida explican a detalle las causas por las que las zonas centro y norponiente e inclusive el vecino municipio de Kanasín sean los puntos con más contagios.

El documento revela que mucho tiene que ver en esta situación la pronunciada desigualdad social que se vive tanto en Yucatán como en el resto del país, lo que implica que muy altos porcentajes de la población no puedan quedarse en casa a cumplir cabalmente con el confinamiento, ya que por estar al día económicamente hablando necesitan salir a procurar el sustento.

De acuerdo al reporte de movilidad local de Google, hasta el 9 de mayo del 2020 se aprecia que el acceso a los alimentos y medicamentos ha obligado a la gente a salir del confinamiento, mientras que en algunas zonas, como los mercados “Lucas de Gálvez” y “San Benito”, la movilidad no había descendido como se esperaba, por lo que fue necesario cerrarlos.

Es una realidad que un gran porcentaje de la población, por su situación de contar con escasos recursos, no puede efectuar compras de alimentos para varios días, por lo cual tiene que recurrir a la adquisición diaria de éstos, principalmente en mercados como los antes mencionados, a los que se llega fácilmente por la disponibilidad de transporte público, pues todas las rutas convergen en el centro.

De acuerdo a los datos de casos confirmados se observa que en Mérida los contagios se acumulan en el centro, norponiente, poniente y el vecino municipio de Kanasín, mientras que en el norte y sur son pocos los casos e inclusive hay colonias que no tienen ni uno solo.

En la zona norte, se explica en este documento, habita gente de clase media y media alta que se mueve en automóvil y puede realizar compras de alimentos a gran volumen y cantidad, e incluso, puede solicitar que se les lleve a domicilio, además cuentan con los medios para no salir por cuestiones de trabajo, el cual realizan en casa.

Respecto a la zona sur de la ciudad, el número de casos disminuyó, lo que se explica debido a las dimensiones que tienen los predios, pues a diferencia de los fraccionamientos, evita que la gente esté hacinada. Además de que por contar con patios grandes, la gente cultiva árboles frutales, pequeñas hortalizas y tiene animales de traspatio, por lo que no necesita ir a los mercados de manera tan frecuente. En cuanto a los comercios, estos se mezclan con las viviendas, permitiendo que las personas recorran distancias cortas a pie o en bicicleta para hacer sus compras y que no haya aglomeraciones que favorezcan los contagios.

Por su parte, en la zona poniente de la ciudad, donde hay mayor acumulación de casos de COVID-19, los urbanistas de la Universidad Modelo destacaron que los habitantes son de clase media baja y baja que requieren de salir a trabajar, para lo cual se concentran en paraderos señalizados y no señalizados para abordar el transporte público, principalmente en vialidades primarias o secundarias donde confluyen varias rutas.

Aquí el problema principal es que no hay condiciones de higiene y de sana distancia, lo que influye en la propagación del coronavirus. Ejemplos de lo anterior se encuentran en la Avenida 59, la calle 60 de Ciudad Caucel y la 61 A de la colonia Bojórquez.

También resaltan que en esta zona de fraccionamientos consolidados se reservaron espacios para plazas comerciales, lo que obliga a los habitantes a converger en un mismo punto y exponerse a las aglomeraciones y, por supuesto, al riesgo de contagio.

En el documento se recalca que las condiciones de vivienda en los casos de Ciudad Caucel, Las Américas y Kanasín se revelan como posibles factores determinantes del alto contagio de COVID-19, pues prevalecen masivos asentamientos habitacionales con casas pequeñas, en las que el confinamiento de una familia es prácticamente imposible, por el hacinamiento en el que viven.

A esto se le suma la deficiente ventilación que tiene la mayoría de las viviendas de los fraccionamientos, las dimensiones de las mismas y la ausencia de espacios abiertos privados, así como la ausencia de espacios públicos cercanos a las casas, lo cual impide el confinamiento.

En el caso de Valladolid, como factor que favorece más casos de COVID-19 se destaca la proximidad a Quintana Roo y la existencia de cada vez más fraccionamientos.

Entre las propuestas que plantean los especialistas, y que se darán a conocer este viernes en una rueda de prensa virtual, figuran aspectos de movilidad urbana que implican el uso de automóviles preferentemente para personas en condiciones de salud vulnerables, es decir, con enfermedades crónico degenerativas, y dar preferencia al uso de la bicicleta o a hacer los recorridos a pie.

Para esto se requiere de ampliar los espacios de las banquetas y garantizar la seguridad vial en los 30 puntos que se identificaron como conflictivos por su alta afluencia vehicular, además de que la velocidad debe limitarse a 30 y hasta 50 kilómetros por hora.

Texto: Manuel Pool

Foto: Cortesía

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