¿Dónde está el Yucatán tecnológico?

Por Roberto Ojeda 

La anterior gestión de Rolando Zapata Bello marcó un rumbo económico para el estado que a algunos les pareció novedoso pero a la vez lógico, ya que por un lado se impulsaba el desarrollo industrial y por el otro la ciencia, investigación y tecnología.

Fue notorio el impulso que se le dio a este rubro, al grado de crear el Parque Científico y Tecnológico, el arribo del Instituto Politécnico y el decreto de la Zona Económica Especial con enfoque a tecnologías de la información, entre otras acciones que buscaban vincular a las TICs con la industria y el crecimiento económico.

Además, habría razones para pensar así, ya que es una realidad que el presente y el futuro está siendo cimentado bajo las bases del internet de las cosas, el conocimiento y la innovación. Todo cambió a causa del red y de los dispositivos tecnológicos, y seguirá cambiando, por lo que apostar a convertirnos en el polo científico del sureste mexicano y del país mismo, podría verse como un gran acierto.

Sin embargo, ahora tenemos una nueva administración a cargo de Mauricio Vila Dosal y en la cual se ve claramente un nuevo rumbo económico para el estado, lo que nos lleva a meditar sobre la existencia de políticas que deben permanecer a largo plazo.

Hace unos pocos días Vila Dosal presentó su Plan Estatal de Desarrollo para el período 2019–2024, el cual nos dejó muy claros los lineamientos que seguirá el gobernador de cara a los próximos años. En esta columna me centraré en el rubro económico.

Tenemos un gran eje rector llamado “Yucatán con Economía Inclusiva”, en el cual se habla de los diferentes sectores, como es la industria, el turismo, el capital humano y el desarrollo agropecuario y pesquero. Por otro lado se tiene el eje transversal de la Innovación, el Conocimiento y la Tecnología.

Vemos la integración de las TICs y la ciencia en todos los ejes plan, pero como algo que debemos aprovechar porque existe, no como un objetivo económico o como una de las bases en la cual cimentar el desarrollo, como hemos analizado antes.

Es decir, Yucatán mantiene un impulso industrial y se le dará un respaldo enorme al turismo (lo que nos queda claro después de estos primeros meses de administración), pero en lo que se refiere a las TICs y su impacto económico, este será utilizado como una inercia del desarrollo de otros sectores o como una herramienta.

Nada de basar la economía en la ZEE o en el Parque Científico, eso podemos descartarlo. Bueno, incluso ya vimos en lo que está terminando la zona económica en Progreso.

Incluso, hay empresarios que creen que no es Andrés Manuel López Obrador quien está dejando morir a la ZEE, sino que es una combinación de la política federal con el poco interés mostrado por el Gobierno del Estado en rescatar el decreto. Incluso Vila Dosal habló de generar un terreno con condiciones propias, pero a lo mejor ya no enfocado a las TICs, sino siendo más abierto a todo tipo de empresas.

“No creo que la tecnología sea prioridad para este gobierno”, escuché decir en estos días. Y eso parece; ¿o acaso alguien leyó Zona Económica Especial en algún lado del Plan Estatal de Desarrollo?

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