El pato, tradición de más de 60 años

Víctor Puerto González señala que en sus mejores tiempos contó con grupos musicales acompañados de artistas regionales

Desde 1956 el Bar Restaurante “El Pato” se ha caracterizado por su buena atención y el excelente sabor de sus botanas frescas que marcaron toda una época en la capital yucateca. De visita en este local ubicado en la calle 65 por 32 del centro de la ciudad, el equipo de Peninsular Punto Medio platicó con Víctor Manuel Puerto González, quien junto con su hermano Wilberth y sus hijos, se encuentran al frente de este negocio que como antes mencionamos, en la década de los años sesenta comenzó el tío de ambos, Jorge el “Güero” Cámara.

Y mientras a la mesa llegan de manera continua platitos con orejitas, mollejas, crema y el tradicional frijol refrito con sus buenas tostadas, Víctor, destacó que el nombre de “El Pato”, surge porque todos los negocios que se ubicaban y ubican en este cruzamiento muy cercano a la Cruz de Gálvez, por tradición se llaman de la misma manera; así es que podemos encontrarnos con una tienda, un hotel y antes existió una carnicería y un molino con el mismo nombre.

Pero sin duda que entre estos negocios, de diferentes dueños por supuesto, se destacó este restaurante bar que se recalcó siempre ha sido familiar, en sus mejores tiempos contó con dos escenarios, ubicados en dos niveles, donde se instalaban dos grupos musicales que de esta forma no confundieran sus equipos. Estos conjuntos, acompañaban a los artistas regionales del momento como “Ponso y Chela”, o “Betty la Bomba”, que hacía pareja con Octavio Ayil y que hicieron exitosas temporadas en el lugar que en su tiempo era considerado junto con La Prosperidad y Jaraneros, lo mejor de lo mejor en el ramo en la ciudad.

Fue en la década de los años ochenta, la mejor época del Bar “El Pato”, comentó Víctor, quien recordó que desde que era un jovencito, sacrificaba sus vacaciones para acudir a ayudar a su tío en la barra y haciendo otras actividades.

—Entonces no existían ni “Los Eladios” ni “Los Tuchos”, y el público hacía la recomendación del lugar de boca en boca —intervino Pedro Celestino Chan Chalé, quien lleva más de 40 años laborando como mesero en el Pato, donde el público lo ubica “como parte del mobiliario”, ya que se ha ganado el aprecio de quienes atiende con esmero y diligencia, entre quienes se cuentan políticos y empresarios, algunos que ya se nos han adelantado y otros que continúan visitando el lugar para refrescarse y departir alegremente alrededor de una refrescante bebida.

Con la segunda tanda de botana llegó el ceviche de pescado y más adelante el platillo del día, en esta ocasión un sabroso plato de mondongo a la andaluza que cada quincena ya es tradición que prepare la esposa de Víctor, Silvia, quien en la actualidad es apoyada en las labores de la cocina por su hijo, el chef Víctor, que en estos momentos en lo que por la pandemia están suspendidas las clases presenciales, las imparte a distancia y se da tiempo para consentir a la clientela del Pato, que en su historia de más de 60 años, se ha caracterizado por ofrecer un ambiente familiar, ya que nunca han tenido meseras, ni tampoco se registran pleitos o conflictos.                   

Y es este el legado que ahora las familias Puerto Leal y Puerto Rodríguez conservan para beneplácito de la clientela que acude a disfrutar de platillos como el consomé de lima, el relleno negro, o el escabeche, y que salen satisfechos del lugar después de pasar un momento de esparcimiento tan necesario en estos momentos en los que la pandemia está ocasionando serios problemas de estrés.  Por cierto, en relación al tema de la prevención, en el lugar se han instalado las medidas sanitarias establecidas por las autoridades de salud, y en este sentido vale la pena recordar que el lugar funciona desde el mediodía y hasta las 21:45 horas.

Texto y fotos: Manuel Pool Moguel

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