El sospechoso caso de las finanzas públicas…

Por Roberto Ojeda

A todos nos sorprendió que la semana pasada, el mero día de la inauguración de la Feria Yucatán Xmatkuil 2018, el Gobierno del Estado emitiera un comunicado de prensa informando sobre un desfalco de mil 900 millones de pesos en las finanzas públicas, cometido por la anterior administración.

Según esta información, el gobierno de Rolando Zapata Bello (a quien no mencionan en ninguna parte del boletín) mal utilizó los recursos; se gastó dinero que pertenecía al último trimestre de la administración y comprometió pagos, como aguinaldos. Además, dejó en situación precaria al Isstey, al grado de declarar que se encontraba en una inviabilidad financiera.

Qué lejos quedó ese boletín que la administración de Zapata Bello emitió el 29 de septiembre y en el que informó que dejaba al Gobierno del Estado con finanzas sanas y con la solvencia para hacer frente a todos los compromisos que tendría Vila durante los últimos 3 meses del año.

Y todavía más lejanos quedaron los elogios de todo el sector empresarial, que durante meses atrás se cansaron de afirmar que el exmandatario priista tuvo una buena administración, con avances importantes en los rubros de más interés, como el de la seguridad y el económico.

Pero, ¿cuál es el objetivo de todo esto?, ¿Por qué el Gobierno del Estado da a conocer estas cifras en este momento?, ¿Qué proyecto tiene entre manos la administración estatal que tiene que pedir el respaldo de la iniciativa privada para que lo secunde en esta cruzada por el bien de las finanzas públicas?

Llamó la atención que hace un par de días la Cámara de Comercio de Mérida informó que el gobierno de Rolando nunca abrió las finanzas al sector empresarial. Todo eso me parece bien, pero ¿por qué lo dicen ahora y no cuando el susodicho todavía estaba en el cargo?

Como pueden ver, son muchas preguntas que pueden sacarse de esta revelación.

En esta columna no trato de defender a Zapata Bello. Incluso en este mismo espacio señalé alguna vez que el programa Escudo Yucatán solo sirvió para pagar parte del desvío de 33 millones de pesos pertenecientes al Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública de los Estados y la Auditoría Superior de la Federación no encontró por ningún lado en la auditoría que realizó del ejercicio fiscal del 2014

Pero me pregunto por qué ahora. Supongo que eso lo sabremos más adelante, cuando nos informen sobre el presupuesto para el próximo año y los rubros que priorizará el gobierno panista.

Sólo espero que esto no se quede en comunicados de prensa y que ahora la administración de Mauricio Vila se encargue de darle seguimiento a esto por los cauces legales que correspondan y que busque que la justicia sea la que juzgue a Rolando Zapata y su equipo, porque de otro modo, lo tomaremos como una estrategia mediática para justificar algo.

Sepa Dios que…

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