El transporte público y el riesgo latente…

Por Roberto Ojeda

Desde que arrancó el año los concesionarios del transporte público comenzaron a alzar la voz otra vez para pedir un incremento en las tarifas.
A finales del 2018, con los cambios gubernamentales los empresarios decidieron dejar el tema mediático y se concentraron en lo privado, informando a las autoridades las necesidades que tenían en el estado y cómo sufren por el incremento del combustible. Se dedicaron a cabildear en lugar de manifestarse a través de los medios de comunicación.

Sin embargo, al parecer la tregua acabó, y de los dos lados.

El Gobierno del estado respondió a las presiones con un acto contundente e inusitado. Fue tan inesperado que a primera instancia cualquiera podría creer que se trataba de una advertencia a todos los que tienen una concesión.

Y es que como todos ya saben, de golpe y porrazo fueron eliminadas 593 concesiones de taxis y seis del transporte público; justo en ese momento muchas preguntas surgieron en el ambiente, pero la más importante sin duda fue la siguiente: ¿quiénes son los concesionarios sancionados?

Pero de repente, todo se volvió silencio. El Gobierno no ahondó en detalles y los transportistas de plano callaron. Bueno, en realidad parece que desaparecieron.

Durante los últimos días, Punto Medio (e imagino que otros medios igual) buscó la reacción de los empresarios sobre esta acción, pero no encontró respuesta alguna. La Alianza de Camioneros, FUTV, Minis 2000, Rápidos de Mérida, todos ellos y otros más, simplemente decidieron optar por no emitir comentarios, bueno, eso si es que contestaban las llamadas.

Sin embargo, ese silencio es incomodo y debería preocuparnos, ya que si bien la decisión del Gobierno del Estado a priori parece justa, no por eso deja de llamar la atención, ya que por lo menos en los últimos 30 años no se recuerda un caso similar.

No solo les retiraron las concesiones, sino que hubo un linchamiento mediático muy parecido al del caso de los notarios públicos, sólo que a diferencia de los fedatarios que sí dieron la cara, los transportistas no lo han hecho. Eso es preocupante.

Hace casi 20 años, cuenta la leyenda que durante tres días el transporte público de Mérida colapso, luego de una medida impopular de Ana Rosa Payán Cervera. Se dice que fue boicot de los concesionarios y curiosamente en aquella ocasión también gobernaba un panista.

No creo que el desacuerdo llegue a tanto, pero sí nos debe recordar una cosa: en este jueguito de la política, los transportistas también saben jugar, y a veces muy sucio.

POSDATA:

Después de terminar este texto, ayer circuló una lista que el periodista Ángel Noh dio por buena y la publicó en sus redes sociales, la cual contenía los números y los propietarios de 10 concesiones otorgadas a miembros del PRD, muchas de ellas a gente cercana al actual presidente de ese partido, Alejandro Cuevas Mena.

Supuestamente ese fue el premio por impedir la alianza con el PAN en el proceso electoral.

Bueno, ya llegó el segundo round, y estoy seguro que vamos por más…

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