En la mira, diputados plurinominales

Respecto a la posible desaparición de estos representantes populares, especialistas señalan que sería un gran retroceso democrático

Recientemente, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo que, como parte de una reforma electoral, presentaría una iniciativa para desaparecer a los diputados y senadores plurinominales, lo que ha abierto un complicado debate.

Por una parte, especialistas consideran que además de que representaría un retroceso en el sistema electoral, permitiría que los partidos mayoritarios en las Cámaras de Diputados y Senadores tengan el camino libre para votar a favor de iniciativas que favorezcan al gobierno en turno, y pasen por encima de los intereses del pueblo, que prácticamente se quedaría a merced de las decisiones de las cúpulas de los grandes partidos.

Lo cierto es que a decir del politólogo Heriberto Villegas, en la actualidad, a cualquier ciudadano al que se le cuestione sobre si es correcta o no la desaparición de los plurinominales, sin pensarlo mucho se pronunciará a favor, ya que asocia la imagen del legislador como alguien que solo levanta la mano y que hasta se duerme en su curul, eso sí, llevándose un sueldo que, para la mayoría de los mexicanos y más para los yucatecos, sería inalcanzable, de fantasía, mientras que es común que no se aprecie una mejora en la calidad de vida de las personas a partir de la labor legislativa, por lo que inclusive hay cierta animadversión hacia los diputados, por lo que la propuesta “se vende sola”.

“De hecho, el tema del ahorro presupuestal que representaría su desaparición es uno de los más fuertes argumentos que respaldan la iniciativa”, comentó el entrevistado, quien destacó que el tema es muy complejo, ya que tiene muchas aristas.

“Esto sería parte de una reforma político electoral, es decir, que incluye un cambio importante y sustancial al órgano electoral, al INE, que podría restarle capacidades afectando su autonomía”, consideró.

La figura de los plurinominales, resaltó, debería ser para poner perfiles muy bien preparados y, sin embargo, la realidad es que esta figura ha servido para llenar cuotas en los partidos políticos, llevando a espacios de poder a hijos de líderes partidistas, personas afines e inclusive cuadros que ya tienen una imagen muy deteriorada.

“La figura del plurinominal no es mala, pero lo que se cuestiona ampliamente es el uso que se le ha dado por los partidos políticos, luego entonces, es entendible que pueda haber un rechazo importante a que se mantengan o desaparezcan y más si se toma en cuenta que, aunque se reduzca el número de legisladores en las cámaras, éstas seguirán funcionando en la elaboración de reformas y con el respaldo de los asesores”, dijo Heriberto Villegas, quien es maestro en Gobierno y Políticas Públicas.

Un tercer punto a considerar es que las plurinominales también sirven para otorgar espacios a los partidos que no son hegemónicos, por lo que de desaparecerlas existe el riesgo de que los más grandes tengan el control de las cámaras, de modo que las iniciativas ya no serían cuestionadas, lo que llevaría a una centralización mayor del poder y que se imponga la agenda legislativa cuando los principios de la democracia buscan la pluralidad y la diversidad de propuestas.

“De hecho tenemos en México un presidencialismo muy fuerte donde el legislativo, más allá de ser un contrapeso al Poder Ejecutivo, realmente acepta la agenda que dan los presidentes, y lo mismo se observa a nivel estatal, lo que no es óptimo para una democracia, porque entonces ¿dónde están las minorías? ¿dónde quedan los que no piensan igual?”, apuntó el especialista.

En este sentido, en su reciente visita a Mérida, el consejero del INE a nivel federal, el yucateco Uuc-kib Espadas Ancona, subrayó que desaparecer a los legisladores plurinominales sería una decisión aún peor que acabar con la autonomía del instituto electoral, porque atentaría, no nada más contra la organización de los comicios, “sino contra la capacidad misma de la sociedad de verse representada en el principalísimo órgano del Estado en que se pueden representar, que es el Congreso de la Unión, o en su caso, en San Lázaro”.

“La desaparición de las candidaturas plurinominales sería un retroceso democrático de 104 años, nos colocaría en una condición en la que, en números de hoy, un 38% de los electores podría definir el 100% de la representación nacional”, destacó Espadas Ancona, quien explicó que en la pasada elección del 6 de junio, el 46% de los electores definió a los 300 legisladores de mayoría relativa, que representan el 80 por ciento de los próximos integrantes de la cámara, mientras que, adicionalmente, se definieron también 92 diputaciones por representación proporcional.

“No hay que reducir la representación proporcional, pues hoy el sistema electoral da representación al mayor número de ciudadanos que votan”, manifestó el funcionario del INE.

Además mencionó que la creencia de que el sistema democrático mexicano tiene que parecerse a uno de los sistemas electorales más arcaicos del planeta, que es el norteamericano, no corresponde con la realidad mexicana y su pluralidad, pues su único resultado directo invariablemente sería garantizar que fueran minorías consolidadas localmente las que controlarán el Congreso de la Unión.

“Esto, como demócrata, me resulta inaceptable y como ciudadano me resulta combatible. Yo soy partidario de hacer una representación proporcional directa, es decir, que el número de diputados que un partido tenga, corresponda a la aritmética que permita su proporción de votos, eso se soluciona convirtiendo algunos uninominales en plurinominales y estableciendo otras reglas de representación”, puntualizó.

Texto: Manuel Pool

Fotos: Cortesía

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