Escuela Nicolás Bravo, del barrio de Santiago… 110 años de historia

Edificada en el año de 1903 e inaugurada en 1905 por el presidente Porfirio Díaz Mori, la escuela primaria Nicolás Bravo ha cumplido ya 110 años de historia educando y formando a decenas de generaciones del populoso barrio de Santiago. Por sus aulas pasaron personajes que incluso han sido gobernadores y presidentes municipales, además de poetas, escritores y destacados músicos.

El centenario edificio mantiene su presencia escolar, es una de las pocas escuelas de esa época que presentan esa vitalidad, pues el barrio de Santiago aún es uno de los más poblados en comparación de otros suburbios de la ciudad que han acentuado la presencia de comercios y la migración de las familias que lo habitaron.

Ubicada en las calles 59 y 72 en el populoso barrio de Santiago, la escuela primaria No. 8 Nicolás Bravo se mantiene con una gran presencia, aun cuando ya no tiene dos turnos como sucedió durante mucho tiempo y tampoco la nocturna que ofreció también educación primaria para adultos.

La obra y construcción fue del ingeniero francés Julio Beehens, quien en tan solo dos años concluyó la obra que se inauguró el 16 de septiembre de 1905 como “La Casa Escuela de Niñas del Suburbio de Santiago”, siendo gobernador Olegario Molina.

Su belleza arquitectónica como es de apreciarse cumplirá el próximo mes de septiembre 111 años y es la única construcción que tiene una cúpula y una aguja de metal de una altura de 4 metros, que se perdió hacia los años 70, debido a que la impactó un rayo.

A lo largo de una centuria, la Escuela Primaria Nicolás Bravo, héroe de la independencia nacional, ha sido el sitio donde importantes y reconocidos docentes formaron a muchas generaciones de estudiantes, que han sido partícipes de la vida de nuestra comunidad.

Según datos en la obra Yucatán en el Tiempo, la construcción del edificio se aprobó en sesión de cabildo en el año de 1903, durante la gestión de Carlos Peón, alcalde de Mérida.

En aquellas épocas el nivel de analfabetismo era alarmante en las zonas urbanas y rurales, ya que únicamente existían escuelas primarias oficiales en las poblaciones principales.

Esta situación cambió drásticamente al tomar posesión como gobernador del estado de Yucatán Salvador Alvarado en 1915. Ese mismo año se promulgó la Ley General de Educación Pública, ques estableció la educación primaria con carácter de obligatoria.

A la llegada de Felipe Carrillo Puerto a la gubernatura de 1922 a 1924 se impulsó la educación socialista en Yucatán. Pese a los esfuerzos no se logró aplicar de forma masiva la educación socialista en las llamadas escuelas o instituciones públicas, también llamadas oficiales, y la Escuela Nicolás Bravo fue una de las primarias en las que no se implantó la educación socialista.

Si bien se abrió la educación laica y mixta abriéndose espacio para los varones, no se modificaron los planes de estudios, lo que se prolongó hasta la década de los años 30 con la aplicación en las políticas educativas de Cárdenas.

Basado en el artículo 3º el cual fue reformado a finales de 1933, el Estado debía impartir educación socialista, donde se incluía en el estudio toda doctrina religiosa. Debido a esto, la escuela Nicolás Bravo se tuvo que ajustar y se le cambio de nombre y se llamó “Escuela Socialista Número 8 Nicolás Bravo”.

Hacía los años 50, el gobierno estatal modificó este término, siendo desde entonces, Escuela primaria estatal No. 8 “Nicolás Bravo”.

Por las aulas de esta primaria no solo cursaron estudios destacados maestros, ya que en su momento, en los años 60’s fue un centro de capacitación a docentes, sino también decenas de generaciones de estudiantes muchos de ellos hoy importantes profesionistas, hombres de negocios, comerciantes y filántropos, músicos y poetas.

En dicho plantel ofrecieron sus conocimientos maestros de la talla de Lilia Balám, Elidé Povedano, Nelda Rivero, María Elena Novelo Heredia, Candelaria Méndez, por citar algunos quienes forjaron a nuevas generaciones de estudiantes, entre ellos, don Mario, Daniel y Fernando Herrera Bates, actores del teatro regional; a Héctor Herrera Álvarez “Cholo”, al poeta Carlos Moreno Medina, a la escritora y periodista Nidia Esther Rosado, además de políticos como Víctor Cervera Pacheco y Nerio Torres Arcila.

Al cumplir su primer centenario de actividades escolares se colocó una cápsula del tiempo, que se abrirá en el año 2210, con una placa en la que se lee la siguiente inscripción: El 20 de noviembre de 2010 fueron depositados en este sitio diferentes objetos y elementos que reflejan la memoria de nuestra sociedad de nuestros días con el afán de que sean reconocidos y valorados por quienes habitan o quienes habiten en el año 2210.- José Cortazar

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