Estafan a una vecina con varias alhajas falsas

Chapadas en “oro”, la afectada de Chuburná de Hidalgo alerta a la población, ya que la defraudadora llevaba consigo más prendas, por lo que pudiera estar en búsqueda de próximas víctimas

La señora María Candelaria Chacón Ballesteros, vecina de Chuburná de Hidalgo, denunció que una estafadora le vendió por $2,500 unas alhajas de oro que resultaron ser falsas.

La afectada relató que los hechos ocurrieron el pasado miércoles 2 de agosto por la mañana en su casa de dicha colonia, ubicada al norponiente de Mérida.

Aquel día una mujer de aproximadamente 40 años, complexión robusta, tez morena clara, pelo largo y lunar carnoso en la mejilla izquierda la “envolvió” para que le comprara tres joyas con la excusa de que no tenía dinero porque uno de sus hijos estaba enfermo y otro estaba por entrar a la preparatoria.

Incluso la estafadora dijo desesperada y angustiada, para hacer más real el cuento, “que varias de las vecinas de la víctima la conocían”, al tiempo que mencionó varios nombres que efectivamente coincidían con las mujeres del rumbo.

Tras varios minutos de insistencia, María Candelaria por fin cedió y ofreció 2,500 pesos por tres alhajas: un anillo, un collar y una soguilla.

Para su sorpresa, cuando las llevó al Monte de Piedad para empeñarlas, por poco y la detiene la policía, pues la encargada le dijo que era un delito intentar vender como oro prendas que no lo son. Por fortuna, luego de mucho explicar su caso, en el establecimiento comprendieron que fue víctima de un engaño.

Ya de vuelta en casa la mujer confirmó lo que valuadores del negocio le habían dicho antes: las “joyas” estaban hechas de latón, ya que se decoloraron cuando las remojó en limón y cloro.

“Es una lástima que existan personas que mientan para conseguir un poco de dinero. Cuando alguien de verdad lo necesite uno ya no sabrá si confiar en ellos”, lamentó Chacón Ballesteros.

La vecina de Chuburná alertó a los meridanos para que no caigan en este engaño ya que la estafadora, que incluso había marcado el quilate del supuesto oro, llevaba consigo más prendas, por lo que pudiera estar en búsqueda de su próxima víctima.

Texto y foto: Acom

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *