¿Existe tal cosa como la buena cultura?

Por: Didier Ucán Canto

Es un tema controvertido que ha dado vueltas a través del tiempo en el pensamiento humano… Cuál es la buena música, el buen cine, la buena pintura, qué es el arte y como comprendemos el valor cultural de algo. La respuesta; si es que podemos llamarla así, viene de un proceso histórico en del que siempre se han desprendido actos de consumo cultural.

Hablar de cultura es tan complejo y complicado que al día de hoy los científicos sociales aún no encuentran una definición que pueda abarcar todos los ámbitos con los que se le asocia. Sin embargo, debemos entender que históricamente se ha entendido el “poseer “cultura como estar instruido desde lo académico en distintas artes como la pintura, la escritura, escultura y todo lo que no encaje en estas formas suele ser, burdamente y en términos coloquiales, de “nacos”.

La percepción de esta cultura siempre ha sido un tema de poder y legitimación uno en el que, como cualquier ser humano, nos gusta estar con lo que está de moda, el discurso oficial y lo que nos hace “parte de la élite”, una mera cuestión de status. Rechazar todo acto que no involucre estar dentro de esas posibilidades suena como algo lógico, pero que deja atrás a otras expresiones artísticas.

Sin embargo, no es que esas otras expresiones no sean cultura, sino que son una que no es bien vista por lo reconocido, por la élite, por lo académico. Y esta parte de prácticas son todas esas que surgen en contraposición de las primeras. Estas expresiones a los que los científicos sociales les gusta llamar cultura popular, esas que nacieron del, por y para el pueblo: los carnavales, las ferias de pueblo, algún tipo de música y las artesanías y muchos etc…

Muchas de las prácticas mainstream de nuestro tiempo pasaron de ser cultura popular para instaurarse en la médula de lo masivo, de lo socialmente aceptado. El rap y el hip hop surgieron como una expresión musical en un contexto histórico para la denuncia social y el expresarse sobre la vida de los afroamericanos, el rock tenía la misma función,y en otras expresiones como la lucha o el mismo boxeo que pasó de ser un espectáculo de circo de ver a dos combatientes golpearse entre sí a una industria multimillonaria con una base de fans alrededor del mundo que hace que una pelea sea valuada en millones de dólares.

Y entonces al día de hoy tenemos memes como que Bad Bunny tiene daño cerebral (por sus letras a las que muchos apuntan de misóginas), o que los metaleros son más ultraconservadores que las señoras que fueron a rezar al congreso en contra del matrimonio igualitario. Que si ir a celebrar al monumento a la patria es de mal gusto pero ir al estadio a embriagarse no.

Evaluar la cultura no es cuestión de moralina, ni de status…

Pero quizá esto es una sobre reacción a un meme sobre el Knotfest.

 

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