Francia, Alemania y Reino Unido piden aclarar homicidio

La versión que da Arabia Saudí de que el periodista Khashoggi muere tras discusión en el Consulado, no los convence; germanos ya no les venderán armas

El juego entre las potencias occidentales y Arabia Saudí resulta delicado: cómo aumentar la presión tras un crimen que viola todas las normas sin poner en riesgo los intereses geopolíticos.

Las explicaciones sobre la desaparición del periodista Jamal Khashoggi son insuficientes para los socios de Arabia Saudí. El presidente de EE UU, Donald Trump, hasta ahora inclinado a creer la versión saudí, concluyó el fin de semana que ha habido engaños y mentiras.

Francia, Alemania y Reino Unido urgieron ayer a Riad a aclarar la muerte de Khashoggi en el Consulado saudí en Estambul el pasado 2 de octubre. Y Alemania tomó represalias con la suspensión de la exportación de armas.

La sentencia, con matices, es parecida en París, Londres y Berlín, e incluso, con las particularidades propias de Trump, en Washington. Todos son escépticos con la versión de Riad. El régimen sostiene que el periodista murió en el contexto de una discusión en el consulado, discusión que derivó en su muerte.

La versión saudí deja interrogantes abiertos, como el paradero de los restos de Khashoggi. Y contradice los datos filtrados por la investigación turca, que apuntó a que el periodista fue torturado y descuartizado.

En todo caso busca exonerar al hombre fuerte en Arabia Saudí, el príncipe heredero Mohamed bin Salmán (MBS), agasajado por los líderes occidentales durante su gira en la pasada primavera por Estados Unidos y Europa.

Cómo responder al crimen, más allá de con la palabra, las amenazas veladas y los comunicados, es lo que separa a los aliados occidentales. En el centro del debate se encuentra la exportación de armas a Riad, que ya estaba en cuestión desde antes de la muerte de Khashoggi, por su uso en la guerra del Yemen. Ahora la presión para revisar esta alianza militar aumentará.

La respuesta más drástica la dio este domingo Alemania. “Respecto a las exportaciones de armas a Arabia Saudí, estas no pueden tener lugar en las circunstancias actuales”, dijo Angela Merkel en una conferencia de prensa.

Riad es el segundo mayor cliente de la industria de defensa alemana, después de Argelia. Hasta el 30 de septiembre de 2018, el Gobierno había emitido licencias de exportación por valor de 416,4 millones de euros.

El debate en Alemania sobre la revisión de las relaciones con Riad es intenso. “No sé si tenemos que congelar todas las relaciones, pero en cualquier caso, creo que debemos seguir siendo extremadamente críticos con las exportaciones de armas”, añadió el exministro de Relaciones Exteriores, Sigmar Gabriel.

Texto: Agencias
Fotos: EFE

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