Hevel

Mauricio Vales, Director General de Arte1010

Cuando pregunté  a justo sobre su arte, su técnica y estilo, mencionó que su arte era una amalgama entre el surrealismo y el hiperrealismo.

Su arte nace de una contradicción, un choque entre lo oculto y lo visible, los sueños y la vigilia. Busca llevarnos a la parte que yace dormida en el interior de cada ser humano, esa que muchas veces olvidamos al crecer.

Para él, el arte surge de una insatisfacción, su génesis está en entender que la realidad no es suficiente, de una necesidad por alcanzar una utopía que se aleja cada vez que él da un paso hacia ella y al final, saber que no está cerca de alcanzarla es lo que nos permite seguir sorprendiéndonos con sus obras.

Mezcla el surrealismo con el hiperrealismo porque cree que de esta manera logra desvanecer la línea entre la fantasía y la realidad.

El arte de Justo Amable me parece uno de los más honestos, más allá del artista (que es por cierto un gran hombre), su arte logró atrapar en el óleo la realidad de la isla de Cuba, en sus palabras: “Cuba es una nación surrealista, ¿qué hay más surrealista que construir un bote de palmeras, espuma y el motor de un automóvil?”

Cuba es una nación que ha pasado grandes penurias, ha sido apartada del mundo y ha nadado contracorriente; sin embargo, fuera del dolor que se percibe al verla desde el exterior, la gente de la isla está siempre contenta, siempre soñando, construye su realidad de esperanzas y ensoñaciones, mismas que los hacen aventurarse hacia lo desconocido persiguiendo quimeras.

Siempre he creído que el arte tiene la capacidad de liberarnos del dolor del mundo y el peso de la realidad, Justo Amable reafirmo esa idea en mí. Su arte me transporta a mi infancia, donde los árboles eran castillos, las nubes dragones, el suelo lava y nada ni nadie podía alejarme de creer que esa era la realidad.

Utilicé la palabra “Hevel” para el título, pues significa “humo que parece sólido, pero se desvanece al tocarlo”, eso es nuestra realidad, tu familia, tu carrera, tu nación, todo es “Hevel” y al igual que el humo, cuando estás muy inmerso es muy difícil saber hacia dónde vas.

El arte de Justo Amble es una invitación a disipar el humo, a soñar, pues, ¿qué es el sueño? sino otra cara de la realidad.

 

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