Industria musical mexicana se organiza ante incertidumbre

Cientos de cantantes se unen al proyecto para la Reactivación del Entretenimiento y la Música en México.

Numerosos trabajadores de la industria musical mexicana se organizaron en el proyecto para la Reactivación del Entretenimiento y la Música en México (REMM) programando dos meses de conciertos en “streaming” ante la incertidumbre que supone para este sector la crisis de coronavirus.

El COVID-19 ha golpeado duramente a casi todos los sectores empresariales de múltiples países y el mundo del entretenimiento y la industria musical han sido de los más golpeados, ya que los eventos multitudinarios fueron los primeros en cancelarse y probablemente serán de los últimos en volver.

Además, dada la poca experiencia con este nuevo virus, muchas personas tendrán miedo de volver a presenciar espectáculos por la cantidad de personas que se llegan a reunir y muchos tendrán otras prioridades económicas en esta etapa, según expresó a Efe Norma Gasca, directora ejecutiva de la empresa de entretenimiento Rock Show.

“La gente va a tener miedo de asistir porque hay contacto físico hombro con hombro, la gente suda o quedan partículas de saliva en el ambiente. Somos un rubro que genera riesgo aunque la reactivación fuese en espacios abiertos”, detalló.

Por ello, y ante la desesperación que supone la destrucción de millones de empleos relacionados con este sector, empresas mexicanas relacionadas con el espectáculo se unieron para programar conciertos de pago del 18 de junio al 16 de agosto a puerta cerrada en el Pepsi Center de la capital y en el Conjunto Santander de Artes Escénicas de Guadalajara.

Desde una gran fiesta del orgullo LGBT el 28 de junio con la participación de la icónica Bruja de Texcoco hasta un festival de cumbia y mambo llenarán el escenario del recinto capitalino pero esta vez sin público y con extremas medidas de seguridad sanitaria.

Los cámaras estarán separados al igual que el resto de técnicos -personal que será rotativo para poder crear más puestos de trabajo- y equipo organizativo que participará en los conciertos.

Además, quienes por temas logísticos tengan que acudir a más de un concierto llevarán trajes completos y las zonas de trabajo se higienizarán una y otra vez para evitar que esta iniciativa derive en ralentizar la desescalada, precisamente lo opuesto a lo que se busca.

“Estaremos cumpliendo con las exigencias sanitarias para dar a las audiencias el mensaje de que esto no termina todavía. (…) Lo hacemos justamente para prevenir que el proyecto no vaya a generar que se frene retroceso”, dijo Gasca.

Aunque insistió en que todavía hay muchas cosas en el aire, detalló que este proyecto durante su evolución ya ha mostrado la unión que puede haber en la industria musical, que se concibe habitualmente como muy competitiva.

Asimismo, desde que comenzaron a buscar artistas que cubrieran el calendario de conciertos, se encontraron con respuestas muy positivas de músicos que se lanzaron a la piscina por compromiso con su sector pero también para no perder el contacto con su público en una época de incertidumbre.

El precio de los conciertos, que se podrán ver únicamente en directo a través de una plataforma sin opción de visualizarlos posteriormente, será de 59 pesos.

De las ganancias habrá un porcentaje que los músicos decidirán si destinan a entrega de material de prevención a poblaciones desfavorecidas o a provisión de material a personal sanitario.

Aunque todavía quedan fechas por llenar, contarán con una amplia oferta de artistas principalmente nacionales, ya que dada la situación se prevé que los desplazamientos internacionales serán complejos y es un buen momento para apoyar a la escena local y nacional.

Texto y foto: EFE

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