Infiltrado en el KKKlan: ácida, provocadora, necesaria

Por Gerardo Novelo

Tal vez resultó eclipsada por el debate respecto a sus co-nominadas Roma y Black Panther, pero BlacKkKlansman -Infiltrado en el KKKlan- es de las más grandiosas películas del año. Si por mi fuera, aplaudiría que se lleve la máxima estatuilla.

Spike Lee no tiene la mejor de las relaciones con la Academia. Sus películas son tal vez un poco demasiado agresivas para ser nominadas. De hecho, ya hace un año le dieron un premio especial, de esos que son más medalla de participación que legítimo reconocimiento artístico, y que se suelen usar para marcar tibiamente el fin de la carrera del que recibe. Mal timing: Lee esta devuelta, más provocador que nunca.

BlacKkKlansman pone a John David Washington y Adam Driver en la historia de Ron Stallworth, un policía negro que se infiltra en el Klu Klux Klan en la década de los 70s. Washington es la mente detrás del plan; Driver es Flip Zimmerman, un colega que finge ser la cara blanca de Ron en las reuniones del Klan.

Punzante, mordaz y rebosante de comedia negra, Infiltrado en el Klan es Spike Lee en su esplendor. Tiene uno de los guiones más inteligentes de la temporada de premios, una refrescante estética de explotación y un montaje exquisitamente agresivo.

Producen Jason Blum y Jordan Peele. A Peele lo recordamos por dirigir Get Out, una de las mejores películas de horror de la década. A Blum lo conocemos por apuestas de micro-presupuesto que nos ha dado tanto joyas cinematográfica como patéticas excusas de cine de terror, sin mucha cancha en medio.

BlacKkKlansman no esconde sus tintes políticos, ni tiene por qué hacerlo. El cine como de activismo caracteriza la obra de Lee y Peele, y verlo a esta escala es fascinante. Los cineastas no piden perdón ni pretenden ser sutiles. Con genio creativo afrontan la realidad de conflicto racial que ha plagado hasta ahora a Estados Unidos y con destreza trazan el hilo de su historia y transformaciones.

En puntos, la película nos recuerda a El Nacimiento de una Nación, el incómodo filme de D. W. Griffith. El director era profundamente racista y su película, que retrata la fundación del Ku Klux Klan e inspiró su resurgimiento en el siglo XX, también.

Todavía se estudia en las escuelas de cine, por su enorme aporte al medio, a veces con profesores que titubean para evitar la incómoda conversación de que, sí, una de las películas que más ha definido al cine es también una celebración de violencia racista estructural. BlackKkKlansman es una directa, proactiva respuesta armando su lista de reproducción para terminar antes del 24 de febrero, le insisto tome en cuenta estos trabajos.

 

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