Kanan Kab, 10 años de promover la reforestación

El vivero cuenta con 87 especies diferentes, que se encargan de crecer desde la semilla y hasta un metro de altura

Sembrar árboles de diferentes especies destinadas esencialmente a las tares de reforestación que permitan mitigar los efectos del cambio climático y, al mismo tiempo, promover la formación de una conciencia ambiental en la sociedad, es parte de la visión de la asociación “Kanan Kab”, que significa “Cuidado de la tierra”, el cual comenzó actividades en el 2011.

El encargado de este lugar, Foster Tah Cauich, indicó que durante este tiempo se han donado más de 135 mil árboles de pixoy, x´canan, jabín, chaká, cedro, zapote, jícara, cocotero, palma, mango, entre otros.

Afirmó que hoy en día es muy necesario sembrar árboles, ya que las temperaturas altas que se han registrado recientemente en la entidad, son ocasionadas por la deforestación causada por el crecimiento inmobiliario, la industrialización, y el desmonte de tierras para ganadería.

“A través de nuestras redes sociales estamos pidiendo a la sociedad que nos donen semillas, por ejemplo, si la gente tiene en sus casas, o tienen cerca un parque, pueden recolectarlas y traerlas al parque, pues esto nos permitirá seguir trabajando como vivero”, expresó.

Foster Tah Cauich, encargado del lugar, destacó que uno de los principales consumidores es el Ayuntamiendo de Mérida, al que le proporcionan diversos árboles frondosos para sembrar.

Tah Cauich destacó que, en este terreno de una hectárea, cuentan con 87 especies diferentes, que se encargan de crecer desde la semilla, hasta un metro de altura, en 4 kilos de tierra en macetas, para mantener la supervivencia del árbol, y poder garantizar que se pueda sembrar en otras partes.

“En este lugar donamos varios árboles, y uno de nuestros principales consumidores es el Ayuntamiento de Mérida, a quienes les hemos dado diversas especies de árboles frondosos para que puedan sembrar en avenidas principales y en los nuevos fraccionamientos”, aseveró.

Comentó que los árboles que tienen más demanda son los de Maculis y el Balché, ya que son frondosos y hacen mucha sombra, pero el que se encuentra en peligro de extinción es el de guayacán.

“Este árbol se talla mucho porque es una madera muy fina, con la que se hacen juguetes y muebles; sin embargo, este tarda hasta 40 años en crecer, pero en una semana se pueden cortar miles de ellos”, expuso.

Recordó que este vivero subsiste gracias a las donaciones, aunque éstas han disminuido a raíz de la pandemia, además de que registran escases de semillas para seguir plantando y poder continuar con el objetivo de esta asociación que es la reforestación.

Hizo un llamado para que la gente se acerque a la asociación, incluso comentó que requieren de varios insumos y voluntarios para que los ayuden a realizar las labores en este lugar, pues únicamente son cuatro personas que trabajan en el vivero.

Texto y fotos: Georgina Bacelis

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