Konami, Yu-Gi-Oh! y la comercialización de la nostalgia

Por Marcial Méndez

La nostalgia vende. En el campo de lo lúdico, Nintendo ha sabido aprovechar esto mediante el lanzamiento de versiones miniatura de dos de sus consolas de videojuegos clásicas: el NES y el SNES. Tal fue su éxito que Sony también ha decidido capitalizar con una versión mini del primer PlayStation que saldrá a la venta a principios de diciembre.

Otro de los grandes nombres que han decidido lucrar mediante la nostalgia es Konami, la compañía detrás de Yu-Gi-Oh!, el popular juego de cartas. Su caso es interesante puesto que no se ha limitado a relanzar productos clásicos como Nintendo y Sony, sino que también ha obtenido éxito con conceptos nuevos que emulan el “feeling” de los primeros años del juego como, por ejemplo, Yu-Gi-Oh! Duel Links.

Para quien no lo conozca, Duel Links es un videojuego lanzado en occidente a principios del año pasado. En ese entonces, su principal atractivo era su gameplay más sencillo en comparación con el juego físico: si bien este último había evolucionado y adquirido complejidad a lo largo de los años, Duel Links ignoraba casi todo ese progreso y proveía una experiencia similar a como mi generación jugaba Yu-Gi-Oh! hace década y fracción en el patio de recreo.

La fórmula de Duel Links funcionó a la perfección. A poco tiempo de su lanzamiento, varios conocidos que no habían tocado una carta de monstruo en años ya habían bajado la aplicación y obsesionado nuevamente con el juego. Casi dos años después, algunos siguen enganchados.

La razón por la que el videojuego resultó incluso más redituable que el simple relanzamiento de cartas retro es que, aunque estas últimas sean capaces de reavivar el interés por Yu-Gi-Oh!, la gran mayoría son ya obsoletas: el juego ha cambiado tanto que querer retomarlo con solo las cartas y los conocimientos que de él se tenían en los 2000s es simplemente imposible. En comparación, Duel Links ofrece una bienvenida infinitamente más amigable y familiar.

No obstante, Duel Links es una trampa. El videojuego ha ido gradualmente introduciendo las mecánicas de su contraparte física, dejando atrás el estilo de la vieja escuela y logrando así aclimatar a sus jugadores al estado actual del Yu-Gi-Oh! impreso. Una movida brillante pero polémica que Konami planea replicar con el inminente lanzamiento del estilo de juego utilizado en Duel Links en formato físico, pero esa es una historia para otra ocasión.

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