La cruenta batalla por Oaxaca.

En el previo para definir a los candidatos del Revolucionario Institucional que competirán por las doce gubernaturas en juego el año próximo, aun y cuando los tiempos legales y del partido todavía están en curso, se podría decir que en el caso de Oaxaca, las cosas parecen estar ya consignadas.

En ese paquete no se cuenta Colima porque en esa entidad, se repetirá la elección que fue cancelada, y José Ignacio Peralta, quien había obtenido el triunfo con menos del uno por ciento de los sufragios, será postulado otra vez para contender por el cargo.

Visto así, independientemente de que el PRI no es gobierno en Oaxaca y la problemática que supone la competencia, es decir es uno de los dos escenarios mas complejos de todos junto con Veracruz, parece que la estrategia priista es empezar por lo mas difícil.

Con la renuncia de Alejandro Murat Hinojosa a la Dirección General del Infonavit, todo indica que el misterio se ha develado, porque por su posición y cercanía al primer mandatario, se entiende que su separación del cargo tiene ese objetivo, pero sobre todo autorización e intención.

Sin embargo eso no limita, que el senador Eviel Pérez Magaña, quien fue derrotado en los comicios pasados por el actual gobernador Gabino Cue Monteagudo, quien en esa oportunidad encabezo una amplia coalición de partidos, también solicite licencia para el mismo propósito en breve.

El asunto radica en que Alejandro Murat es a todas luces el candidato de los Pinos, por ello en la ortodoxia priista su renuncia significa que tiene línea, que no necesariamente competirá en un proceso interno por la nominación, sino que será designado.

En contraparte el senador Eviel Pérez, es el abanderado del grupo político que lidera el ex gobernador de ese estado y actual delegado general del PRI en Quintana Roo, Ulises Ruiz Ortiz.

Para nadie es un secreto que Ulises Ruiz y el también ex gobernador José Murat, padre de Alejandro, son enemigos acérrimos, al grado que es imposible pensar siquiera en la posibilidad de una negociación, no hay espacio ni margen para ningún tipo de arreglo entre ellos.

Sobre todo cuando en este momento aun sin ocupar cargo publico alguno, José Murat esta mucho mas cerca del circulo de poder que rodea al presidente Peña Nieto, que Ulises Ruiz.

Recordemos que Murat Cassab fue uno de los grandes operadores funcionales del Pacto por México, que incluso las reuniones de trabajo del mismo se llevaron a cabo en su domicilio en la capital del país.

Eso sin descontar que la reciente publicación de un audio, relativo a una conversación entre Ulises Ruiz y el empresario Hugo Scherer, puso de manifiesto, la manipulación orquestada por el delegado del PRI en Quintana Roo, tanto para perjudicar a Alejandro Murat, como para beneficiar a su ahijado Eviel Pérez.

Sin embargo el saldo negativo de esa grabación, mas allá de confirmar lo que para nadie era un secreto, el involucramiento de Ulises Ruiz en el proceso sucesorio oaxaqueño, fue la mención respecto de influir para el propósito en Manlio Fabio Beltrones.

Independientemente de la cercanía política y afectiva de Alejandro Murat con el Presidente, de la influencia de su padre, el error de Ulises Ruiz, involuntario claro esta, porque seguramente no se imagino que alguien estaba grabando su conversación, es argumento mas que suficiente para descartar la postulación de Pérez Magaña.

Suponiendo que en función de ello, se de por un hecho que el candidato priista a la gubernatura de Oaxaca será Alejandro Murat, la cruenta batalla no termina en eso, Ulises Ruiz y su grupo no se van a quedar con las manos cruzadas.

Aunque el gobierno de Gabino Cue no cumplió con el mínimo de expectativas que genero y su saldo ha sido desastroso, ha logrado mantener una estructura electoral capaz de enfrentar no solo al PRI, sino también la desaprobación popular que ha causado su gestión.

En Oaxaca quien sea el candidato del Revolucionario Institucional,  por muy mal que estén las cosas, con toda la debilidad manifiesta del gobernador y el rechazo social que enfrenta, no puede aspirar al triunfo con los grupos al interior divididos.

El peor enemigo del priismo en Oaxaca, no es Gabino Cue, ni lo será quien sea el candidato que el mandatario apoye, mas allá de que grupo de partidos conformen una alianza para enfrentarlos en las urnas.

Se supone que en condiciones normales el Revolucionario Institucional debería recuperar esa entidad fácilmente, a menos claro, que los priistas se enfrenten entre si y en esa división se hagan tanto daño, que terminen por facilitarle a sus rivales la victoria.

No se trata de un lugar común, no es una frase hecha que aplica para todos los casos, en Oaxaca la disputa entre Ulises Ruiz y los Murat es fratricida, incluso suicida, en todo caso esta oportunidad es un capitulo mas de una historia que lleva ya muchos años sucediendo y que no parece que vaya a terminar con esta elección.

Resulta pues contradictorio que para el PRI, lo que en el papel tendría que ser un triunfo seguro, se termine complicando gracias a las disputas internas de poder entre sus caciques, en un momento en que nada se puede ni debe escatimar.

 

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Guillermo Vazquez Handall 

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