La gran sensibilidad de Claudia Ruiz Massieu.

Cuando Claudia Ruiz Massieu fue sorpresivamente designada Secretaria de Turismo, al inicio del sexenio por el Presidente Peña Nieto, muchas voces pusieron en entredicho su experiencia y conocimientos para ocupar esa posición.

Las criticas apuntaban, a que el nombramiento se trataba de una concesión al ex Presidente Carlos Salinas de Gortari su tío, hermano de Adriana Salinas la madre de Claudia Ruiz.

Sin embargo desde la Sectur Claudia Ruiz sorprendió a propios y extraños, no solo por su vocación política innegable, sino por su excelente desempeño profesional.

Entre los logros mas importantes en su paso por la Secretaria de Turismo, destacan la seriedad del comportamiento personal, que le otorgo una calidad suficiente para lograr que esa dependencia, tuviera una influencia sectorial de la que desde hacia mucho tiempo atrás no gozaba al interior del gobierno.

El desafío era el de alcanzar una injerencia real en las decisiones de las políticas publicas en beneficio del sector turístico, mediante una posición transversal en igualdad de condiciones, en relación con las demás secretarias de estado, en la que la Sectur tuviera voz y voto.

Como resultado de ese eficiente ejercicio político y profesional, en el que el reto se cumplió cabalmente, Claudia Ruiz se posiciono como una de las integrantes mas sobresalientes del equipo presidencial, hay que decirlo por méritos propios que no se pueden escatimar.

Aun así, en el previo de las cambios que el mandatario realizo para ajustar su gabinete, se especulaba que saldría del primer circulo oficial. Mayor aun fue entonces el asombro por su designación como Secretaria de Relaciones Exteriores.

Este le significo un ascenso muy importante, que con todo y que representa un reconocimiento a su brillante labor anterior, de nueva cuenta fue motivo para repetir las criticas en su contra.

En esencia los reproches tenían el mismo fundamento que en la ocasión anterior, aunque en esta oportunidad se podría decir que carecían de un fundamento mas profundo.

Porque por las características e importancia de la cancillería, se entiende que el perfil para ese cargo requiere de un nivel mínimo de especialización, sobre todo en términos de conocimiento de los protocolos que dictan la política internacional.

Pero en lo que el análisis de su designación corría su curso, muy pronto Ruiz Massieu, tuvo que enfrentar otro gran desafío, uno de carácter extraordinario, que no solo puso a prueba sus habilidades, sino su temple y capacidad política.

Nos referimos a los trágicos acontecimientos que se sucedieron en Egipto, donde un grupo de turistas mexicanos fueron salvajemente masacrados, asesinados unos y heridos otros por error por la milicia de ese país, que los había confundido con terroristas.

El Presidente la envió a ese país inmediatamente para hacer frente a la contingencia, que independientemente de su tinte dramático, era una afrenta diplomática superior.

La mando a Egipto a elevar una enérgica protesta y a exigir el esclarecimiento de los hechos y la reparación de los daños, pero principalmente a socorrer a los lesionados y salvaguardar su integridad en cualquier condición.

Desde su llegada a Egipto, Ruiz Massieu se manejo con un aplomo digno de resaltar, sobre todo considerando un gran contraste a lo decía la critica respecto de su falta de experiencia.

No solo cumplió adecuadamente con le exigencia diplomática, asumió su posición y la del país con seriedad y personalidad, como si llevara años ejerciendo el cargo.

Pero sin lugar a dudas, el hecho mas trascendente y que destaca por encima del ámbito oficial, fue la magnifica atención que brindo a nuestros compatriotas y sus familias en medio de la tragedia.

Al escuchar los relatos de los sobrevivientes, a quien ella misma transporto de regreso a México desde Egipto, resalta la extraordinaria sensibilidad de su trato.

Queda de manifiesto que mas allá de cumplir con una responsabilidad oficial, Ruiz Massieu les llevo México a los heridos, como uno de ellos lo expreso en una entrevista.

Sobresale la calidad humana, porque independientemente de su posición como autoridad, la canciller dejo ver su vertiente mas personal, la que trasciende del cometido, que sobrepasa el cumplimiento de una instrucción.

Necesariamente se tiene que considerar que además de los efectos prácticos, además de la presencia de la Secretaria de Relaciones Exteriores, la de Claudia Ruiz Massieu individualmente, fue un bálsamo para nuestros compatriotas en desgracia.

Esos son los argumentos que marcan la diferencia entre cumplir y hacerlo con sensibilidad, ser capaz de comprender el escenario y sus circunstancias para adoptar una posición, que no solo implica resolver, sino también hacerlo con calidez, porque eso en este caso fue quizá la parte mas importante.

El desempeño de la canciller tendrá que medirse desde otros parámetros, porque ya no hay argumentos para suponer que su posición depende de acuerdos políticos, Claudia Ruiz se ha ganado a pulso el lugar que ocupa y habrá que verla en adelante, como un elemento de grandes capacidades y proyección, aunque claro eso supondrá una mayor exigencia para ella.

 

Twitter@vazquezhandall

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