La Policía Federal desaparece, inicia la era de la Guardia Nacional

Luego de 10 años de trabajo, la Policía Federal (PF) se despedirá del país con un historial que incluye miles de personas detenidas, millones de pesos, dólares y euros asegurados, así como toneladas de droga decomisadas, armas y granadas recuperadas por montón, y diversos vehículos arrebatados al crimen organizado.

También dejará de existir después de que organizaciones sociales y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) señalaron a esta dependencia por haber cometido crímenes en contra de la población.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, anunció que los policías federales que en la próxima semana continúen con su decisión de no adherirse a la Guardia Nacional serán adscritos automáticamente al Servicio de Protección Federal (SPF).

A través de un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación, el funcionario señaló que la adscripción a la SFP se realizará como lo establecen los lineamientos para la transferencia de recursos humanos, materiales y financieros que tiene asignados la Policía Federal.

A partir de este 1 de octubre inicia la liquidación de la Policía Federal, con la transferencia de los recursos humanos, materiales y financieros a la Guardia Nacional. Además, se hace la transferencia a la nueva corporación de los integrantes de la Policía Federal que hubieren manifestado su voluntad de integrarse a la misma.

“Los integrantes de la Policía Federal que en un plazo de siete días naturales, contados a partir de la entrada en vigor del presente acuerdo, no hayan manifestado su voluntad de incorporarse a la Guardia Nacional, en alguna de las unidades, órganos o instituciones mencionadas en el lineamiento anterior o no existiera capacidad de recepción en dichas instituciones, quedarán adscritos al órgano administrativo desconcentrado denominado Servicio de Protección Federal de la Secretaría, conservando su antigüedad, prestaciones y salario de acuerdo con el tabulador de carrera”, detalló.

Alfonso Durazo Montaño mencionó que la Guardia Nacional sólo tendrá integrantes operativos y de servicios, además que quienes no pertenezcan a la carrera de la Guardia Nacional se considerarán como trabajadores de confianza.

El personal de la Policía Federal que voluntariamente pase a la Guardia Nacional conservará su antigüedad, prestaciones y salario de acuerdo con el tabulador de carrera.

Documentos obtenidos por El Universal a través de solicitudes de información revelan las acciones más importantes de la PF desde 2009.

Aunque se trata de una institución que tiene sus antecedentes en el siglo anterior, fue hasta la mitad del sexenio del expresidente Felipe Calderón cuando adoptó su nombre actual.

Sin embargo, existen señalamientos contra elementos de la corporación por su presunta participación en casos de tortura y otros delitos graves.

El último que se dio a conocer fue el de las omisiones en las que incurrió la PF en la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Además, este año la CNDH emitió más de cinco recomendaciones a la SSPC por tortura y detenciones arbitrarias cometidas por la Policía Federal.

El cuerpo de seguridad se convirtió en uno de los principales brazos del gobierno en el combate al narcotráfico. Su actuación tuvo como resultado la captura de 290 mil 350 presuntos delincuentes en flagrancia o por mandato judicial.

Expertos consultados destacaron algunas operaciones del cuerpo de seguridad, entre ellas las realizadas contra Servando Gómez, La Tuta; las capturas de Joaquín El Chapo Guzmán y de Édgar Valdez, La Barbie, sicario del Cártel de Sinaloa y Los Beltrán Leyva.

Para realizar estas tareas, la PF sumó a más de 31 mil personas a sus filas. David Blanc, especialista en temas de seguridad e investigador de Causa en Común, lamentó la desaparición de la PF y su integración a la Guardia Nacional, pues, consideró, era la policía mejor capacitada y con más confianza entre la ciudadanía.

“Sin duda alguna, esta pérdida debilitará al Estado, a la democracia y, sobre todo, al país. ¿Qué perdemos? Una inversión de dinero muy grande, infraestructura y la poca tecnología que se desarrolló en materia de inteligencia.

“No obstante, eso no es lo más grave, sino la claudicación política de que no contamos con un proyecto civil en materia de seguridad pública”, indicó.

El experto agregó que la desaparición de la dependencia no es algo que sorprenda, porque “desde el sexenio anterior sufrió un abandono. Esto permitió que el nuevo gobierno destruya lo que ya estaba muy debilitado”.

Juan Francisco Torres, secretario del Consejo de México Unido Contra la Delincuencia, opinó que aunque la institución estuvo inmiscuida en violaciones a derechos humanos, su desaparición “es una pésima noticia, fruto de la improvisación, porque va contra lo ofrecido en campaña y de las mejores recomendaciones que distintas voces han dado por muchos años”.

Texto y foto: El Universal

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