Las pérdidas tras Isidoro cambian el uso del suelo

Especialistas aseguran, en la presentación de un libro, que el meteoro propició una modificación considerable al crecimiento urbano.

El huracán “Isidoro”, que afectó a la Península de Yucatán en 2002, hizo que el norte de la capital experimentara un cambio considerable en cuanto al uso del suelo y el crecimiento urbano, afirmaron especialistas durante la presentación del libro “Globalización económica, expansión urbana y rururbanización en el norte del municipio de Mérida, Yucatán, México”. 

En el marco del aniversario 45 del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), se realizó la presentación virtual del libro, en donde se investigó en cinco comisarías y 36 subcomisarías cuál fue el impacto y cómo respondió la gente después de ese huracán. 

Durante la transmisión, los autores Jorge Pacheco Castro, José Antonio Lugo Pérez y Roger Agustín Cruz Arjona señalaron que los cambios se generaron a partir de la pérdida del uso del suelo y el cambio que trajo consigo en las poblaciones. 

En el sub-sector agrícola quedaron dañadas hectáreas de cultivos como maíz de temporal, henequén, cítricos y frutales entre otros, que correspondían a productores de bajos ingresos e indígenas en su gran mayoría.   

Asimismo, los estragos ocasionados en materia de vivienda fueron sumamente graves, miles de familias, en especial del sector rural, perdieron total o parcialmente sus casas. 

Es en ese momento de las pérdidas donde las personas acaudaladas e inversionistas aprovecharon la oportunidad para intercambiar o comprar estos terrenos afectados. Es ahí donde comenzó la urbanización de estas zonas apuntó Pacheco Castro. 

Para realizar esta investigación se hicieron entrevistas con los pobladores que vivieron el proceso de transición, así como a las generaciones venideras que crecieron con la urbanización que se desarrolló después del fenómeno meteorológico. 

Toda la investigación se realizó en el marco de la globalización, el crecimiento urbano, el cambio sociocultural, el cambio en el uso del suelo, y los impactos que se vieron posteriormente puntualizó. 

El libro, dijo, busca conocer como fue dándose la transición y si éste cambio ha traído beneficios.

Texto y foto: Cortesía

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