Las pezuñas de don Hermilo, un platillo inigualable en el mercado

El señor Hermilo Gómez Beltrán es muy popular en el Lucas de Gálvez, donde desde hace 33 años cuenta con un establecimiento que se caracteriza por ofrecer unas deliciosas pezuñas de puerco

Don Hermilo Gómez Beltrán es muy popular en el mercado “Lucas de Gálvez”, donde desde hace 33 años cuenta con un establecimiento que se caracteriza por ofrecer las tradicionales pezuñas de puerco “rebozadas”.

“Aunque tal vez en el mercado haya algún otro lugar en que se vendan, como las que yo preparo no hay ninguna”, dice convencido el entrevistado, quien comentó que aunque parezca increíble, antes de venir a trabajar al mercado nunca había probado este platillo.

“Antes trabajé 17 años como mesero en el desaparecido Bar Modelo, que estaba frente al Bazar García Rejón en la 60, y después hice tres años más en la Coctelería Soberanis, después vine al mercado y un amigo me sugirió hacer las pezuñas, porque nadie las hacía, entonces mi mamá, doña Julia Aurora Beltrán, que era una magnífica cocinera, se encargó de enseñarme los ingredientes y los secretos para prepararlas”, recordó.

La cuestión es que la receta fue efectiva y al poco tiempo, fue tanta la buena respuesta del público que después de unos años de rentar local, consiguió uno propio gracias a que le dieron facilidades por su propietaria.

En el puesto de don Hermilo, que se encuentra a unos pasos de la zona remodelada recientemente en el Lucas de Gálvez, vende también carne a la mexicana, chocolomo, carne con huevo, rabos alcaparrados y frijol con puerco, pero sin duda que el plato fuerte son las pezuñas.

“Hice muchos sacrificios pero en dos años logré pagarlo, algo que hoy sería algo imposible”, dice don Hermilo, que el próximo 14 de mayo cumplirá 72 años de edad y sigue trabajando al mismo ritmo que siempre.

“Antes de la pandemia a las cuatro y media llegaba al mercado, porque muchos trabajadores acostumbran a venir a comprar sus pezuñas para su desayuno y trato de adelantar todo lo que puedo para que no me gane el tiempo”, detalló el entrevistado, quien en la actualidad, con la ayuda de su hija Vanessa, se encarga del puesto de lunes a miércoles, mientras que el resto de la semana lo atiende su hijo Carlos.

El sabor que tienen las pezuñas que prepara don Hermilo, a quien por cierto también le llaman Mario por uno de sus hijos que laboraba con él y que ya falleció, es algo especial, pues están suavecitas y carnosas.

“Mucha gente dice que ha comido en otros lugares y que se ha encontrado con que las pezuñas están duras o no tienen carne, y yo solo les digo que prueben conmigo y si no les gustan se las cambio o que no me las paguen”, dice.

En el puesto de don Hermilo, que se encuentra a unos pasos de la zona remodelada recientemente en el Lucas de Gálvez, se vende también carne a la mexicana, chocolomo, carne con huevo, rabos alcaparrados y frijol con puerco, pero sin duda que el plato fuerte son las pezuñas.

“Si pongo un pavo en la vidriera y las pezuñas, se gastan las pezuñas y el pavo se queda allá” , destaca don Hermilo, quien nos recuerda que el precio de la ración es de 60 pesos y la media 45 , y se acompaña con frijol, tortillas ensalada y un pedazo de huevo en omelette, y para acompañar, además de que puede usted disfrutar en el lugar de un refresco embotellado, puede saborear una limonada elaborada allí mismo, que bien helada y con el calor del mediodía es una delicia.

Texto y fotos: Manuel Pool

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