Llama Iglesia a mantener la paz en el mundo

El arzobispo Gustavo Rodríguez Vega insta a los fieles a erradicar la cultura de la indiferencia, el rechazo y la confrontación

Durante la solemnidad de la Virgen María madre de Dios, se celebró también la 54 Jornada Mundial de la Paz, por lo que, en su homilía en la Misa Episcopal de Año Nuevo, el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, hizo un llamado para erradicar la cultura de la indiferencia, el rechazo y la confrontación.

En la ceremonia litúrgica realizada ayer viernes 1 de enero de 2021 en la catedral de Mérida, se pidió orar por la esperanza de un mundo nuevo, que sea permanente y que se fundamente en la justicia y en el amor a Dios y el prójimo.

De esta manera, se invitó no solo a los fieles católicos sino también a los de diversas religiones y sus líderes espirituales, lo mismo que a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a ser constructores de la paz, desde la familia y desde cualquier espacio que ocupen en la sociedad.

Al respecto, monseñor Rodríguez Vega recordó que el papa Francisco dio a conocer un documento titulado “La Cultura del Cuidado como Camino de la Paz”, en donde hace un llamado a los líderes del mundo para recordarles la importancia de cuidar de la humanidad al grado que inclusive sugiere formar un fondo con todos los recursos destinados a la compra de armamento y destinarlo para evitar el hambre en el mundo y para ayudar al desarrollo de las naciones pobres.

En este sentido, recordó que Jesús nos dio ejemplo de este cuidado y procuración del bienestar de la humanidad al realizar sus obras que culminaron en la Cruz, mientras que la Iglesia también ha puesto en práctica obras de misericordia a través de su doctrina social, que es una guía constante para custodiar la dignidad humana que lleva ligados los temas de Paz, justicia y conservación de la creación, que no pueden entenderse de manera individual.

Por ello, recalcó que Cristo es el rey de la paz, y su madre, María, es la reina de la paz.

“De ella tenemos que aprender a meditar las cuestiones divinas que no entendemos, porque es algo similar a cuando los niños no entienden lo que le dicen los adultos”, explicó el arzobispo haciendo alusión al dogma de la maternidad divina de María.

“María es la madre de Dios, no solo de Jesús como hombre”, recalcó

Al dar gracias por todo lo ocurrido en el año 2020 y pedir la bendición de Dios para este año que inicia, el prelado hizo un reconocimiento a la manera en la que los médicos y el personal de enfermería han cuidado de quienes fueron afectados por el COVID-19 y más adelante inclusive pidió no maldecir el año 2020, porque a pesar de todas las pruebas y sufrimientos, como legado también nos permitió aprender valiosas lecciones de vida y solidaridad.

Texto y foto: Manuel Pool

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *