Mano a mano

Eran muy taurinos los niños, desde la cuna. Y sabían del ole y de los vuelos de un capote. Y eran tres, tres hermanos. Aquella semana un pequeño había ido de visita a su casa, hijo de unos amigos de sus padres. En Canadá había una semana de vacaciones escolares, y su familia le había llevado de viaje a México…

Los niños mexicanos y el canadiense congeniaron muy bien. Jugaban mucho juntos y se divertían. Los mexicanos le hablaron de los toros y despertaron su curiosidad. Quiso conocer más… Y así fue como decidieron invitarle al mano a mano en la México. Preguntò qué era un mano a mano…

Y le convidaron a averiguarlo…
Fue Juli. Con su poder. Con su toreo de verdad. Con su valor. Juli con la misma alma que la que tuvo el Juli niño que conquistò México. Su entrega. Su aficiòn inmensa. Fue Payo. Juventud y sapiencia. Muleta distinta. Su frescura y su sabor auténtico. Ese toreo tan personal y tan suyo…

Y el niño saliò de la plaza feliz…

Dedicado a Juli y a Payo
Dedicado a los niños que disfrutan el toreo
Dedicado a los que trabajan para que los niños disfruten con el toreo
Dedicado al niño Luis

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