Manotazo en la mesa a base de billitazos y migración

Por Rodrigo Aguilar

En las últimas semanas la Liga Premier inglesa ha dado un manotazo sobre la mesa al colocar a seis de sus clubes (Tottenham, Liverpool, Manchester City, Manchester United, Arsenal y Chelsea) en las finales de copas europeas, acaparando la escena del futbol mundial, después de haber ganado solo uno de diez títulos continentales en juego en los últimos cinco años, dominados por el Real Madrid y el Barcelona en la Champions y por el Sevilla en la Europa League.

Esta demostración de poder que claramente la convierte en la Liga más competitiva del planeta se ha logrado a base de billetazos y de la apertura a nuevas formas de entender el futbol, con la copiosa incorporación de extranjeros, tanto en planteles, como en cuerpo técnico y directivas.

Según los cálculos de la última edición del informe “Money League”, de la consultora Deloitte, los seis conjuntos ingleses, finalistas en copas europeas, forman parte del Top Ten de los más millonarios en el futbol. Otro estudio, del Centro Internacional de Estudios del Deporte (CIES) revela que, desde 2010, los equipos de Inglaterra han gastado 1,6 veces más que los clubes italianos, 2,1 veces más que los españoles, 2,8 veces más que los alemanes y 3,1 veces más que los franceses.

Pero tras la extranjerización de su liga se han ido cerrando puertas a los jóvenes jugadores ingleses que solo acumulan el 35.2% de minutos jugados en Premier League lo que también se refleja en su porcentaje de goles anotados que apenas rebasa el 30%. La falta de oportunidades ha dado pie a la migración de los locales a otras ligas.

En cuanto a directores técnicos, de los 20 clubes de la Premier League, 14 tienen actualmente un entrenador no británico, entre ellos los seis mencionados finalistas. Y esta tendencia podría explicarse a partir de que los dueños de esos clubes estelares son también extranjeros como el Manchester City, que pertenece al jeque qatarí Mansour bin Zayed Al Nahyan, y el Chelsea del magnate ruso Roman Abramovich.

Contrario a lo que generalmente pensamos, los efectos a nivel de selección nacional no han sido tan negativos, ya que Inglaterra ha cosechado recientemente dos mundiales juveniles y en la pasada Copa del Mundo en Rusia disputó las semifinales.

Al parecer la contradictoria historia de éxito ha surgido a partir de una liga “local” nutrida de nuevas formas y estilos provenientes de la élite de otros países y el fogueo de los jugadores ingleses en otras ligas, a partir de la migración por falta de oportunidad en su país. Algo que extrañamente ya ocurrió antes en España y que la llevó a ser campeona del Mundo.

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *