Mayorí­a desaprueba transporte público

De manera abrumadora, los usuarios del servicio público de transporte urbano de Mérida desaprueban la calidad, operatividad y eficiencia de camiones, combis y taxis, estableció que falta mucho en esta ciudad para poder llegar a tener un servicio público que tenga tarifas, camiones y choferes que sepan dar ese servicio, arrojó una encuesta realizada por Punto Medio-Excélsior.

Y es que para los usuarios del transporte público, el problema radica en la mala calidad del transporte, en la falta de supervisión de la autoridad a este servicio, la deficiencia y nula responsabilidad de los permisionarios en dar mantenimiento a las unidades y la forma arbitraria, abusiva y muchas veces agresiva de los choferes que conducen las unidades. 

Punto Medio-Excélsior caminó este dí­a por el centro de la ciudad por 4 paraderos de camiones y combis y cuestionó a estudiantes, amas de casa, trabajadores y comerciantes, quienes coincidieron en afirmar que el gobierno no resuelve los problemas más apremiantes de la población como es el caso del transporte público. 

Angélica Dzul es una profesionista de 27 años de edad, que requiere el transporte urbano hasta 6 o 7 veces al dí­a en la ciudad, vive en la zona oriente de la ciudad y viene al centro en los transportes de la Alianza y acude a sus oficinas en con los llamados de la Unión, “ ambos son malos, sostiene, abusivos, manejan como quieren, no respetan, te dan parada cuando quieren, son ofensivos en sus formas y tratos, mucho más con las mujeres jóvenes,”. 

Manuel Verde es un joven estudiante que ahora está de vacaciones en la escuela, pero viene al centro por compras, vive en la colonia Castilla Cámara y depende del autobús para acudir a la escuela al Fraccionamiento del Parque, “no hay manera de calificar lo que hacen los choferes, igual que los taxistas, no respetan a las personas, los camiones son viejos, sucios, y en ocasiones fallan y te dejan tirado, sin que les preocupe repararlos”, detalló. 

Daños a la salud 

Según un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sobre el combustible –diesel- que usan los camiones, “si usted amigo lector vive en una avenida, tiene el 67 por ciento menos de probabilidades de ser un atleta debido a la aspiración permanente de los gases que arrojan los transportes públicos que usan este tipo de combustibles y que además son cancerí­genos”. 

Para la señora Amelia Sulub, de 72 años de edad, usar camiones y combis es por demás un reto cada dí­a. Ella es vendedora de ropa en una calle del centro histórico. 

“Cuando ellos ven que eres una vieja, no paran, no quieren cobrar 3 pesos, siempre quieren 7, el servicio es abusivo, los camiones no respetan horarios, ni señalamientos de tránsito, no tienen paraderos, ellos hacen lo que quieren y las autoridades no hacen nada”. 

Y es que pocas personas dieron una versión diferente, salvo el señor Ramiro Paredes, comerciante del centro, de aproximadamente 40 años de edad, quien dijo “el transporte es igual, no ha mejorado, pero tampoco es malo, lo que sucede es que la gente quiere más y no paga, remarcó.

En el paradero de la calle 56, Rafael Batún, quien acudí­a a su trabajo apresuradamente, oficinista en una dependencia, se dijo de manera rápida a nuestra pregunta que el usa más la combi que el camión “en realidad es tan malo el primero como el segundo, las combis están sucias, hay un calor infernal al medio dí­a, el chofer manera con su celular agarrado y si le señalas las cosas, no les importa”, sostuvo.-José Cortazar N. 

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