Medidas para evitar contagios en las playas

Especialistas señalan que lo más importante es respetar la sana distancia y usar cubrebocas cuando no se pueda mantener el espacio

Como se ha informado, a partir del 2 de noviembre se abrirán las playas, piscinas y parques públicos. Ante ello, hay que tener cuidado para evitar contagios, si es que usted quiere disfrutar de esos lugares.

Las reglas, según las autoridades de los Servicios de Salud de Yucatán (SSY), son respetar las restricciones de movilidad, la sana distancia y con las áreas infantiles cerradas.

Concretamente, en playas y piscinas, el principal riesgo es romper la sana distancia, señalan especialistas consultados por editores de la sección Cuídate Plus del diario Marca.

Hay que evitar la proximidad física en la arena y en la orilla. Es más, cuando arme un día de playa y haga su mochila, junto a la toalla, la crema de protección solar y el traje de baño, hay que meter el cubrebocas y el gel antibacterial.

“Tanto en piscinas como en playas debemos respetar el espacio necesario entre nuestras toallas y sombrillas, y ponernos la mascarilla si no se puede mantener en los itinerarios de entrada y salida a la playa o a la piscina”, dijo un investigador especializado.

Quizás, dijo, no sea necesario aplicar medidas extremas como pintar cuadros en las playas, pero sí debe existir vigilancia para garantizar las distancias.

Por ello es decisiva la responsabilidad individual, que finalmente evitará los contagios y determinará que no se produzca un rebrote de COVID-19.

Es decir, si llega a la playa y está llena, hay que buscar otra o ir a un horario distinto. También se deben evitar los juegos o deportes de grupo, como el fútbol, debido al contacto físico, y las personas que tienen síntomas respiratorios deben abstenerse de ir a playas y piscinas. 

Hay que recordar que el distanciamiento físico es esencial, porque la vía de transmisión de este virus es a través de las gotitas minúsculas que se producen en cualquier maniobra que provoca una salida de aire al exterior.

Por eso, el estornudo es lo que supone más riesgo, en segundo lugar, la tos y, cuando hablamos, hay que tener en cuenta que habrá más gotitas si elevamos la voz que si hablamos más bajo.

En ese sentido, el cubrebocas es una protección eficaz para la interacción entre personas.

En cuanto a los chapuzones, usted se los debe echar sin ningún problema o miedo.

Texto: Esteban Cruz Obando

Foto: Agencia

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