Monterrey rompe las ilusiones del Cruz Azul en semifinales

Rayados se impone ante la Maquina en casa con una victoria cerrada de 1-0, y deja a los de Pedro Caixinha en grandes problemas

Cruz Azul no fue la máquina que arrasa con sus rivales. El carbón se terminó al llegar al Gigante de Acero y los suministros de Pedro Caixinha no fueron suficientes para potenciar al líder del torneo. Los celestes no dieron crédito a tanta incertidumbre. A falta de 90 minutos para decidir el finalista, los fantasmas del pasado se apoderan de una afición golpeada por las burlas y de un equipo que no puede fracasar. Rayados está a nada de llegar al gran partido (1-0).

Ambos equipos dieron a conocer a sus 11 titulares para el primero de sus dos rounds de las semifinales y destacó que en los dos casos realizaron cinco cambios con respecto a la Final de Copa MX que terminó en manos del Cruz Azul.

En el caso de Rayados, los únicos que repitieron para el duelo fueron José Basanta, Celso Ortiz, Jesús Gallardo, Carlos Rodríguez, Rogelio Funes Mori y Dorlan Pabón en la alineación de Diego Alonso, quien contó en la banca con Avilés Hurtado y César Montes.

Con Cruz Azul, en tanto, los elementos que volvieron a jugar frente al Monterrey fueron Pablo Aguilar, Julio Domínguez, Adrián Aldrete, Elías Hernández, Iván Marcone y Roberto Alvarado. En la banca Javier Salas, lesionado en las últimas semanas, quien volvió a ser posibilidad para Caixinha por primera vez desde la jornada 16 cuando La Máquina venció a Lobos BUAP en el Estadio Azteca.

Apenas silbó César Ramos, Dorlan fue hacia la línea de fondo. El “Cata” impidió que centrara en primera instancia; sin embargo, el rebote le quedó a Pabón, quien vio a Pizarro solo en el área. Sin pensarlo, el atacante rayado impactó de cabeza y venció a Corona. Monterrey se puso al frente en el marcador.

Elías Hernández intentó, tibiamente, acercar a los suyos, pero ante cualquier aproximación Barovero lució sólido para conjugar un trabajo de equipo.

Las ideas del timonel portugués no bastaron para que sus pupilos las pusieran en práctica. Los cementeros no pudieron ante una Pandilla que lució unida y que dejó claro que su mejor momento lo viven en la Liguilla.

En el segundo lapso Cruz Azul intentó ir al frente. Se apoderó del esférico aunque no tuvo la contundencia que mostró en la fase regular ni ante Querétaro en los cuartos de final. Elías y Marcone desaparecieron del terreno de juego gracias al buen juego que realizó Monterrey en medio campo.

Las fumarolas se asomaron por las chimeneas de la locomotora cementera, pero el frío intenso de la Sultana del Norte disipó cualquier intento de entrar en calor. No hubo tiempo de más. El silbatazo final terminó de mostrar la desesperación de los celestes por las nulas oportunidades de gol.

Al final, Diego Alonso le ganó la partida a Pedro Caixinha. El planteamiento del timonel uruguayo fue superior al del portugués. Los de la Sultana del Norte, cercanos a saber lo que es “cruzazulearla”, dieron una muestra de humildad que los pone a un pie de la final. Pese al poco apoyo de su gente, la Pandilla regaló una alegría a los suyos.

Cruz Azul debe ser otro en el Estadio Azteca. En casa y con su gente tendrá la obligación de salir a buscar el partido y el resultado que los regrese a una final de Liga MX. La Máquina vive, aunque debe encender el motor para marchar al último juego del torneo.

Texto y foto: Agencias

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

A %d blogueros les gusta esto: