Ovejas blancas o negras, ¿cuáles somos?: Obispo

Al destacar que Dios siempre está dispuesto a perdonoarnos, el obispo auxiliar de la entidad, Pedro Mena Díaz, exhortó a los fieles católicos a convertirse en verdaderos hijos, clave para vivir la Cuaresma.

“Mirar la grandeza de Dios, mirar nuestra pequeñez, pero Dios mira nuestra pequeñez con ojos de misericordia y nos da su gracia para que crezcamos a la altura de su hijo Jesús”, expresó al celebrarse el cuarto domingo llamado “Laetare” o “Domingo de la Alegría”.

Recordó que la Cuaresma se debe vivir con oración, penitencia, ayuno y sacrificio, para luego celebrar la muerte y resurrección de Cristo. “Por eso la oración de este domingo dice que sigamos viviendo este tiempo de cuaresma con fe viva, misma que se encuentra en las palabras del Señor”.

Durante la homilía compartió la parábola de dos hermanos, nombrados coloquialmente la oveja negra y la blanca, donde al final uno toma el lugar del otro tras dar a conocer su verdadera personalidad.

“Esta Cuaresma, qué estamos haciendo para ir quitando la negrura o lo gris de nuestro corazón, o vida; para presentarnos el Viernes Santo con el corazón marchito, adolorido y decir padre he pecado, no he podido reconocer el sacrificio de tu hijo por mí, pero quiero estar contigo”, cuestionó.

“O, ¿estamos dejando pasar la Cuaresma con los mismos sentimientos que he vivido, con mi cerrazón, egoísmo, con no querer perdonar a quien me ha hecho daño, no tender la mano a quién me necesita?”, añadió.

Mena Díaz pidió reconsiderar sobre si en realidad se es una oveja blanca cuando en realidad son siempre ovejas negras. “La clave es pensar en el Padre, es volver a mirar la sagrada escritura y pensar quién es este dios maravilloso que me ha creado”, apuntó.

Texto y foto: Jesús Gómez

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