Oxkutzcab pasa de un hormiguero por las compras por la nochebuena a un pueblo casi fantasma

OXKUTZCAB.- Como cada año, ayer las calles de Oxkutzcab lucieron como Comala del escritor Juan Rulfo, desértico, como un pueblo fantasma, donde contadas personas caminaban de manera solitaria como lo hizo Miguel Páramo en busca de su padre Pedro Páramo.

Aunque esta estampa contrastó con el hormiguero que hubo un día antes por la Nochebuena, donde la gente acudió a los mercados a realizar sus compras para la cena y a los negocios de ropa y juguetes. En los mercados municipales de Tekax, Ticul y Oxkutzcab se pudo observar un aumento en el número de personas que acudieron a los para comprar los alimentos para sus cenas. La frutería como el de Miguel García en el mercado de Oxkutzcab reportó buenas ventas.

Texto y foto: Bernardino Paz

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