Pacto Fiscal se ha politizado, advierten

La pugna por recursos, entre gobernadores y AMLO será una bandera de confrontación de cara a las próximas elecciones

El conflicto entre gobernadores y el presidente de la República alrededor del pacto fiscal es un escenario complejo que abona a la incertidumbre política y económica en el país, y será una bandera de confrontación de cara a las próximas elecciones, lo que generará presiones en las decisiones presupuestales venideras, advirtió Heriberto Villegas, analista político y maestro en Gobierno y Políticas Públicas por la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady). 

Consideró que esta disputa se ha convertido en una cuestión política, ya que la Alianza Federalista está integrada por gobernadores de oposición (PRI, PAN, MC, PRD), que en la pugna por recursos federales ha abierto un escenario de confrontación con el Ejecutivo federal. 

“Calientan el escenario político nacional al cuestionar lo que consideran el reparto inequitativo del presupuesto federal de cara a las elecciones de 2021, lo que puede redituar en votos para la oposición”, manifestó. 

El analista consideró que se ha observado que los gobernadores empiezan a figurar como liderazgos políticos que pueden ser contrapeso a la figura presidencial y, a su vez, se pueden perfilar en la opinión pública como opciones para sustituir a AMLO en la silla presidencial. 

En cuanto a la postura de los gobernadores, al señalar que el Ejecutivo federal reparte el presupuesto a capricho, Heriberto Villegas destacó que habría que hacer un análisis del reparto de recursos federales en las últimas décadas, y que si bien es cierto que los estados del norte son ahora más prósperos, también lo es el hecho de que por muchos años los recursos extraídos de las entidades del sur del país han servido para financiar el desarrollo de infraestructura y crecimiento económico de los del norte. 

El presidente de la república, comentó, ha mantenido un discurso claro en la orientación política de sus decisiones: “darle más a quien más lo necesita, a los pobres”, es algo que ha planteado desde campaña. En ese sentido, se entiende la lógica de la decisión de dar a los estados más pobres mayores recursos.   

“También a esa lógica obedece que los megaproyectos del sexenio estén orientados a los estados del sur (Tren Maya, refinería Dos Bocas, Tren Transístmico)”, aseveró. 

No obstante, consideró que es legítima y comprensible la pugna por recursos de estados como Jalisco y Nuevo León, que tienen una importante aportación al PIB nacional, y que consideran que dan más de lo que reciben de la federación. 

El analista político resaltó que este es un escenario complejo, pues la contracción de la economía mexicana incide en el monto de recursos a repartir entre los estados. El propio secretario de Hacienda, Arturo Herrera, ha reconocido que las contribuciones por ingresos petroleros han disminuido, señaló. 

“Deseablemente, habrá que llegar a acuerdos viables para las partes involucradas a través de negociaciones políticas responsables. De no ser así, el escenario de polarización y confrontación política seguirá escalando”, aseguró. 

¿Posible ruptura?

Ante la posible ruptura de este acuerdo, Rodrigo Ignacio Ortiz Eljure, maestro en Derecho Constitucional y Amparo, y doctor en Derecho Penal, manifestó que este es un tema complicado, pues se tendrían que elaborar reformas serias y complejas a la Constitución. 

“Habría que modificar leyes para generar más recursos, para que devuelva un presupuesto mayor a los estados, es un tema más legal que político; sin embargo, este se ha politizado para golpear al presidente y su partido, Morena”, expresó. 

Explicó que el Pacto Fiscal tiene que ver con los recursos que se recaudan en cada estado, que se envían a su vez a la federación, y esta los divide a cada entidad de manera equitativa mediante una fórmula, por lo que estos presupuestos no son distribuidos a capricho, como han comentado algunos gobernadores.

Ortiz Eljure reiteró que el presupuesto que se le asigna a cada entidad federativa tiene como origen una ley y es la que se toma de base, pues el objetivo es lograr la igualdad, ya que no es lo mismo un estado que tiene industria, y que percibe ingresos del turismo, a otros que no. 

“De lo que se trata este pacto es que todos los estados y la Ciudad de México recauden todos los impuestos según la ley, y se le va enviando cierto presupuesto a las entidades para que operen, independientemente de lo que recauden como entidad”, subrayó.

Expuso que esta Alianza Federalista, conformada por 10 estados, se ha convertido en un contrapeso de AMLO y su partido, y más ahora que se acercan las elecciones intermedias, pues actualmente no existe oposición legislativa ni en contra del mandatario federal. 

“El rompimiento, en caso de darse, sería un escenario complicado para la sociedad mexicana, pues sumaría un factor de incertidumbre y confrontación en términos económicos y políticos. Lo más grave sería que el conflicto escalara a un escenario de división para el país”, finalizó. 

Texto: Georgina Bacelis

Fotos: Cortesía

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