Por unanimidad, comerciantes no quieren el semáforo rojo

Empresarios, comerciales y dueños de pequeños negocios o tienditas coincidieron en que no quieren el semáforo rojo para Yucatán, pues significará el “tiro de gracia” a miles de negocios y, por consiguiente, el desempleo aumentará entre los yucatecos. 

En un sondeo realizado en la capital yucateca ante la posibilidad de volver al Semáforo Rojo a partir del lunes, los comerciantes dijeron que no lo quieren, pues ahora sí se van a morir de hambre. 

“Yo lo vengo diciendo desde hace varios días, pido a los yucatecos que nos cuidemos, que si hay que salir sólo sea una persona por familia, ya que si volvemos al Semáforo Rojo será el tiro de gracia. Ya de por sí los negocios que abrieron en la Fase 1 con trabajo juntan para los gastos, no tienen ventas y no tienen ganancias, imagínate si volvemos a cerrar todo, será la pérdida de miles de empleos más”, dijo Michel Salum Francis, presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Mérida (Canacome). 

Dijo que hay empresas que están “colgadas de un hilo” y el cierre total de la economía será funesto para los negocios. 

“El cierre no ha parado, hay negocios que no están aguantando las bajas ventas que hay, entonces ahora sí que es un problema complicado. Por ahora, se vende entre un 15 y 40% a los que mejor les va, en comparación a julio del pasado, es un problema porque no logran ni siquiera sacar sus costos y menos su punto de equilibrio para poder funcionar”, afirmó. 

Por su parte, el comerciante José Estrella, del rumbo de La Plancha, dijo que la crisis estará más fuerte para los yucatecos en la Fase 1, si se retoma el Semáforo Rojo. 

“Yo hice pausa de casi un mes, sin trabajo, sin entrada de dinero, gracias a Dios estamos trabajando hasta el día de hoy, tenemos sanitizante, cubrebocas, gel antibacterial y nos lavamos la mano frecuentemente, pero si se vuelve a cerrar todo, ¿cuántas familias se verán perjudicadas?”, afirmó. 

Doña Mari, quien tiene un negocio de corte de cabello, manifestó que, de suceder eso, no tendría trabajo y tampoco ingresos para el sostén de su familia. 

“Por mí, me quedaría sin trabajo y tampoco para el sostenimiento de mi familia”, señaló. 

Manifestó que cuando comenzó la pandemia apenas abría mediodía, pero siempre con los mayores cuidados para evitar el contagio. 

“Eso no puede ser, nos van a dejar sin trabajo otra vez, yo no quiero, yo trabajo de noche y de día, dos meses no trabajé. ¿Quién me dará mi comida?”, se lamentó don Miguel Méndez, quien vende hot dogs en Pacabtún. 

Para don Armando, la gente ya está fastidiada en su casa, no encuentran qué hacer, no hay chamba y la verdad “ya está viviendo un pandemonio”. 

“Esto la verdad ya nos fastidió. Esto ya no es cuarentena, ya va para el año”, sentenció.

Texto: Esteban Cruz Obando

Foto: Cortesía

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