Prefieren no entrar al negocio antes que tomarse la temperatura con termómetro tipo pistola

Por increíble que parezca hay muchas personas que influenciadas por la información de dudosa procedencia que se ha vertido principalmente en las redes sociales, acerca de que el termómetro tipo pistola afecta a la memoria y mata neuronas, por lo que se niegan a que se les cheque la temperatura con este método, y hasta optan por retirarse sin recibir el servicio o comprar en los comercios en los que por norma debe aplicarse este protocolo, junto con el paso sobre el tapete sanitizante y el uso de gel.

“Mucha gente que viene a cortarse el pelo conmigo, se va cuando le tengo que poner la pistolita, dicen que les hace daño, inclusive una señora me aseguró que le dolió la cabeza y que hasta estuvo a punto de desmayarse después de que en otro comercio le tomaron la temperatura de esta manera. Aunque tengamos poca clientela ahorita, es preferible perder lo que vamos a ganar en un corte que ponernos en riesgo de contagio, yo tengo hijos que dependen de mi, y más ahorita que mi esposo no está trabajando”, dijo Maggie, quien atiende una estética en la calle 67.

Esto ha motivado que comerciantes, como este que vende sombreros y lentes en la entrada del Bazar Garcia Rejón, coloquen letreros en los que explican que el uso de este termómetro es inocuo, pero por si las dudas, muchos meridanos, piden que mejor se les tome la temperatura con un termómetro tradicional, y de no haber se retiran.

Ante esto, especialistas en el tema explican cómo funcionan estos aparatos y subrayan que no producen afectaciones. El subsecretario de prevención y promoción de la salud del Gobierno Federal, Hugo López-Gatell, reiteró el pasado 26 de junio en rueda de prensa, que estos termómetros tipo pistola no dañan las neuronas como se ha dicho en redes sociales, además de que no existe alguna evidencia al respecto.

“Sobre esta preocupante idea de que los termómetros que se ponen sobre la cabeza pueden matar neuronas, contundentemente puedo decir que no es el caso. Este tipo de termometría ha sido estudiada por mucho tiempo no solamente en México sino en el mundo. En México, Cofepris hace las verificaciones sanitarias correspondientes y no hay evidencia aún alguna que sugiera que dañen las neuronas, son inocuos”, subrayó.

Según explican los fabricantes, la señal que emiten los termómetros infrarrojos, no es perceptible ni peligrosa para el ojo humano. La única radiación que emiten es la de las baterías, al igual que cualquier aparato eléctrico como el control remoto o el de las consolas de videojuegos que tenemos en casa.

Lo único que hace el termómetro es capturar el calor que emite el cuerpo humano, enviar y recibir esta información a través de sensores que atrapa la modulación de las ondas térmicas que emite el cuerpo humano y mide su frecuencia para interpretarla y reflejar la digitalmente mediante un software, es así como muestra información en grados centígrados o Fahrenheit según corresponda. Se coloca en la frente, porque el cuerpo humano no tiene condiciones de calor uniformes y tomar esta información midiendo manos o brazos arrojaría un resultado erróneo.

Para obtener una información de manera eficaz se recomienda colocar estos equipos a una distancia de entre 3 a 5 centímetros de la persona a la que se vaya a tomar la temperatura, aunque la distancia que más se ha popularizado es la de 15 centímetros.

Texto y foto: Manuel Pool

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