Propósitos para el empleo formal en este 2021

La experta Mónica Flores considera que uno de los retos principales para este año será reducir la informalidad en el país

Sin duda que entre los principales propósitos de los mexicanos en este 2021 se encuentran mantenerse sanos, lejos de afecciones como el COVID-19 y por supuesto mantener el empleo. Al respecto, la presidenta nacional de la empresa especializada en recursos humanos, ManpowerGroup Latinoamérica, Mónica Flores, presentó varias propuestas para el empleo formal en nuestro país, en donde considera que uno de los retos principales será reducir la informalidad.

“Este fue el sector de la población más afectada porque no cuentan con prestaciones, seguridad social, lo que ha generado el mayor número de pobres por esta situación crítica. Se estima que la informalidad tardará más de dos años en regresar a sus índices precovid”, detalló.

Y en un ambiente en el que subrayó, debe haber cero tolerancia al trabajo forzoso, al trabajo infantil, así como al trato abusivo hacia el trabajador y sus derechos, se debe de iniciar por incentivar la recuperación del empleo formal a través de la reintegración de las personas que laboraban en industrias en declive a sectores de crecimiento y roles preparados para el futuro, como salud, tecnología y logística y operaciones, entre otros.

En este sentido dijo que rubros como minería y extracción; agricultura y pesca; construcción, comercio, manufactura, servicios y, comunicaciones y transportes reportan expectativas positivas de contratación para este 2021.

También recalcó la importancia de dar al elemento humano, y en especial a los jóvenes, la debida capacitación e inclusive para mejorar sus habilidades en ámbitos como la tecnología, la logística operativa y otros rubros que le permitan adaptarse a las condiciones que imperarán en momentos en los que no se termina la pandemia y que obligará a flexibilizar horarios y lugares en los que se desarrollarán las labores diarias, ya que el mundo de hoy necesita mucho más entendimiento en temas de colaboración, capacidad de entendimiento de temas digitales y capacidad de negociación.

“Más allá del conocimiento técnico y específico de una actividad, los empleadores requieren habilidades blandas como comunicación, saber priorizar, gran capacidad de adaptación, tomar iniciativas, integridad, pensamiento analítico, construir relaciones e influencia, empatía, coaching y resiliencia”, describió la directiva, quien consideró que las cosas no volverán a ser iguales como en los momentos previos a la pandemia, de modo que aunque todavía no se alcanzará que el trabajo sea completamente virtual, tampoco será al cien por ciento físico.

Ante esto, consideró que será necesario tener una regulación referente al trabajo a distancia, además de que deberá prevalecer la confianza en que el empleado efectivamente estará cumpliendo con sus obligaciones en el horario laboral.

En este sentido, además de que el trabajador debe de tener más habilidades que incluyan aspectos técnicos y desarrollar su pensamiento analítico y estar preparado para tomar iniciativas y decisiones oportunas, también debe de tenerse muy en cuenta su integridad como persona.

“La confianza es la nueva moneda, y la salud y bienestar son la prioridad. Aquellos empleadores que no generen confianza serán poco atractivos para el talento. Los empleados esperan que las empresas inviertan más del doble en salud, así como protocolos de bienestar”, recalcó.

Los sentimientos de aislamiento, estrés y ansiedad serán un legado de COVID-19, al igual que el valor de la salud, el bienestar, la familia y comunidad. A medida que se normaliza al trabajo remoto también se observó la necesidad de programas de bienestar para los trabajadores.

“El finalizado 2020 representó para el empleo mexicano un año de transformación en materia de regulación y adaptación a los estándares internacionales, cuidado de los derechos laborales y los cierres de actividades que requirió la emergencia sanitaria del COVID-19”, apuntó.

Otro de los aspectos que deberán de tenerse en cuenta para seguir el camino para mejorar la situación económica es brindar empleo a jóvenes, que es otro de los sectores de la población que más ha sido impactado por el COVID-19. Hasta antes de la pandemia, en México aproximadamente 7 de cada 10 jóvenes, entre los 18 y 29 años, externó dificultades para incorporarse al mercado laboral formal, debido a la falta de experiencia y habilidades.

Sumado a este panorama previo, las generaciones millennial y centennial mexicanas requieren de mecanismo que les brinde experiencia laboral como el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, capacitarles en habilidades que el mercado laboral demanda y mejorar las condiciones laborales formales para los jóvenes y no opten por la informalidad.

“La única manera de resolver el tema del empleo en la juventud es con alianzas público-privadas, y con organizaciones no gubernamentales, para poder cerrar la brecha en cuestión de habilidades blandas y adquieran experiencia más rápidamente con programas híbridos entre educación y práctica”, destacó Mónica Flores.

Otro aspecto a considerar como un propósito para el empleo formal, es incidir en la equidad de género, ya que a causa de la pandemia del COVID-19 las mujeres se han visto afectadas económica y socialmente.

De acuerdo al seguimiento de ManpowerGroup, las mujeres son la mayoría en los empleos impactados por la emergencia sanitaria, siendo el 59% en Servicios de alojamiento y alimentación; 54% en servicios de administración y negocios, y 63% en funciones administrativas del arte y entretenimiento.

“Fueron las primeras en salir del mercado laboral, y probablemente las que más tiempo tarden en regresar. Aunque trabajen desde su casa también aumentó la carga de trabajo doméstico al que ya se le delegaba.

Las mujeres están representadas en sectores que más se afectaron por la pandemia y la mayoría de las mujeres que trabajan lo hacen en la informalidad o son dueñas de pequeños negocios, también muy afectados por esta crisis.

Por último, la presidenta de Manpower dijo que para la protección de los derechos de los trabajadores, las finanzas públicas y el crecimiento económico, las malas prácticas de evasión de responsabilidades sociales y derechos laborales se deben de eliminar por completo.

“Es fundamental hacer la distinción entre la subcontratación buena y la simulada. En ningún caso pretendemos que se demerite mucho más el salario de los trabajadores sino que se paguen salarios de mercado, salarios competitivos y ayudar al talento mexicano”, recalcó la presidenta de ManpowerGroup Latinoamérica.

“La subcontratación es una vía de acceso al empleo formal a grupos que quizá no cuenten con los requisitos demandados por el mercado económico, como jóvenes, mujeres en diversas condiciones de vulnerabilidad económica y adultos mayores”, concluyó

Texto: Manuel Pool

Fotos: Cortesía

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