#Psicologíadeladiabetes

RENÉ EMIR BUENFIL VIERA
psicrenebuenfil@gmail.com

Cuando decimos que alguien vive con diabetes, o tiene diabetes, y evitamos decir que la padece o la sufre, reconocemos que a algunas personas sí les pasa esto, a veces, pero no a todas, no es la única manera de vivirla, también se puede aceptar incluso ser feliz y estar saludable aún con este diagnóstico, y cuando evitamos el término médico diabético (a), nos estamos refiriendo a toda la persona, sin reducirla a su enfermedad o como si eso fuera lo que la define, o lo más importante en él o ella, podemos llamarle por su nombre también, y eso hace que estas personas se sientan cómodas, y no se sientan señaladas, le estamos quitando un estigma a la diabetes.

Cuando entendemos que la diabetes es una condición de vida como muchas otras, y no es una sentencia de muerte, sino una oportunidad para aprender a: 1. Tener un afrontamiento saludable, 2.Comer saludablemente, 3. Estar activo(a), 4. Tomar medicinas, 5. Monitorearse, 6. Resolver problemas y 7. Reducir riesgos (lo que la Asociación Americana de Educadores en Diabetes llama 7 comportamientos del autocuidado) ayudamos a las personas a aceptar su diagnóstico de manera positiva, y poder tomar cartas en el asunto para seguir todas las recomendaciones que el equipo de profesionales de la salud les dé.

Cuando hablamos de manejo o regulación de la diabetes, que quiere decir que podemos hacer acciones al respecto y está en nuestras manos tomar cartas en el asunto, y evitamos decir control de la diabetes, que es un término rígido que implica poder y dominación, le abrimos las posibilidades a la gente para que no se pelee con su diabetes, ni sienta que está en una lucha constante contra una enemiga, sino que haga las pases con esta condición, incluso la pueda ver algunas veces como aliada.

Cuando no usamos la diabetes de una persona para molestarla ni hacer bromas, reconocemos que la diabetes no es un chiste ni un juego, y no la vemos como bicho raro ni hacemos preguntas indiscretas e incómodas, y dejamos que nos hable sobre su diabetes cuando se sienta cómodo (a), ni usamos su diabetes para limitarla en algún aspecto escolar, laboral o de actividad física, y nos informamos que sí pueden hacer, y qué precauciones deben tener para hacerlo, estamos respetando su autonomía, su libertad y su capacidad de decisión. Cuando entendemos que a las personas con diabetes hay que empoderarlas para que tomen decisiones asertivas sobre su autocuidado, y no sobreprotegerlas, chantajearlas ni pobretearlas, entonces podrán desarrollar las competencias de la inteligencia emocional para seguir sus tratamientos, podrán ayudar a otras personas en el camino a la aceptación de su condición y luchar por sus derechos en el activismo por la salud, formando una comunidad que se autogestione y sean fuente te apoyo e inspiración.Te invito a mandar un mensaje de apoyo en redes sociales a esta comunidad de personas y familias viviendo con diabetes usando el #PsicologíaDeLaDiabetes.

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