Recordando a Robin Williams

Por Juan Esteban Méndez

Mae Govannen estimados lectores.Ante el lanzamiento estos últimos días del último tráiler de la nueva adaptación Live Action del clásico animado Aladdín, no podemos dejar de pensar en la interpretación de Robin Williams en la voz del genio, a quien ahora da vida Will Smith, por lo tanto recordaremos al genio original:

Mi primera memoria de él en pantalla fue tiempo atrás en 1996 con su interpretación en “Jack”, filme dirigido por Francis Ford Coppola. Así, a pesar de ser apenas un niño y sin comprenderlo del todo, me cautivó su energía para demostrar en un personaje la tristeza y la alegría de ser un niño encerrado en el cuerpo de un adulto.

Posteriormente empecé a conocer su trabajo en pantalla y fuera de ella. Mientras crecía, me daba cuenta que no era un actor que llenara los espectaculares, que tuviera su imagen en todas las revistas, que fuera el centro de las miradas femeninas. Al contrario, aunque pasaba desapercibido, era uno de los actores más apreciados entre famosos y extraños.

En entrevistas sacaba a relucir su carisma y amabilidad extraordinaria, con una fragilidad tan humana que lo volvía más humano todavía. Sin embargo, dentro de esa fragilidad, se encontraba ese mal que lo arrodilló a su fatídico destino. ¿Cómo una persona tan rodeada de amor pudo llegar a tomar esa decisión de quitarse la vida? Preguntas como éstas y otras más, tal vez es mejor que permanezcan así, sin respuesta.

De todas las pérdidas a las cuales no estábamos preparados, llegó la de Robin, con esa inocente comedia en la cual no necesitaba de vulgaridades para sacar sonrisas de la gente, tal y como lo hizo en su momento el gran Charles Chaplin, quien, junto con Williams, se quedarán en la mente del mundo como algunos de los más grandes comediantes de la industria cinematográfica.

Robin se fue muy pronto y de una manera que nadie esperaba, una sonrisa ha desaparecido de este mundo. Su recuerdo no se alimentará de su trágica muerte, sino de todas esas sonrisas que logró impregnar en nuestra mente.

 

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