Recordando en su día a los compositores yucatecos

Ayer se conmemoró el Día del Compositor, y en todas las delegaciones de la Sociedad de Autores y Compositores de México se llevaron a cabo convivios para reconocer en vida o rendir homenaje a quienes con su inspiración han escrito las más hermosas obras con las que expresan los más bellos sentimientos, sean de amor, o simplemente por la alegría de estar vivo, y muchas de estas canciones las escuchamos y cantamos de manera frecuente, sino es que casi a diario, pero en la mayoría de los casos, se conoce a quien la canta pero no a quien la escribió.

Un ejemplo de esto es lo que ocurre con melodías que son consideradas ya como parte del patrimonio cultural intangible de Yucatán, como El Caminante del Mayab, Yukalpetén, Nunca, Rayito de sol y muchas canciones más, que en la actualidad muchos jóvenes ignoran que se deben a la creatividad e inspiración de Guty Cárdenas, que por su obra se ha ganado ya un lugar entre los inmortales.

De visita en el Museo de la Canción Yucateca, que se encuentra en el barrio de la Mejorada, existe una sala dedicada a este artista, donde se exhibe una publicación que se revela que la muerte impidió a Pedro Infante personificar en una película a este trovador yucateco que falleció de manera trágica en el año de 1932 en la Ciudad de México, en el lugar se dan todos los detalles al respecto.

El Museo se fundó el 5 de noviembre de 1978 a iniciativa de Rosario Cáceres Baqueiro de Manzanilla, nieta del compositor Cirilo Baqueiro Preve, (Chan Cil), quien es el autor de la Guaracha La Mestiza, que cada domingo o lunes escuchamos en los bajos del palacio municipal en el espectáculo de Vaquería que ofrece el ballet folklórico acompañado de la Orquesta del Ayuntamiento.

“Chan Cil” fue el trovador que representó a la canción popular en el pasado siglo, y a quien, dice Leonardo Peniche Vallado, se le debe dar la categoría de creador de esta expresión artística.

“Al nombre de Chan Cil está inseparablemente unido el de Huay Cuc que era creador y acompañante de canciones de gran originalidad. A él se debe la restitución de la guitarra como instrumento de acompañamiento, que los cancionistas de Conservatorio habían abandonado para adoptar el piano” citó Peniche Vallado en su obra La Canción Yucateca: estética y popularismo, en la que destacó que Ricardo Palmerín era el más inspirado de los trovadores, y quien inició su carrera como compositor en 1919.

Palmerín es el autor de la música de Peregrina, canción que con letra del poeta Luis Rosado Vega fue creada en 1922 a petición del gobernador de Yucatán, Felipe Carrillo Puerto, para obsequiar a la periodista estadounidense Alma Reed.

Y quien no ha escuchado aquella tonada que dice: “Tengo un pájaro azul dentro del alma, un pájaro que canta y que solloza, y que en mis noches de infinita calma es como una esperanza milagrosa; tengo un pájaro azul dentro del alma”, melodía inmortal con letra y música de Manuel Díaz Masa y Pepe Domínguez.

El museo ocupa una casa construida a finales del siglo XIX, donde hay varias salas que exponen desde los antecedentes prehispánicos y coloniales de la música yucateca, que a partir de la segunda mitad del Siglo XIX, formó la corriente conocida como la Trova Yucateca.

Texto: Manuel Pool Moguel
Fotos: Saraí Suárez

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