Rumbo al 28S

Por Carol Santana

Este 28 de septiembre se conmemora el Día de Acción Global por un Aborto Legal y Seguro. Un espacio para visibilizar la importancia de la despenalización del aborto.

Colectivos feministas y mujeres salen a las calles para exigir y mostrar la necesidad de contemplar el aborto como un tema de salud pública. Sobre todo cuando la despenalización de este se ha visto frenada por las ideas y doctrinas de grupos religiosos.

Hace unas semanas, el caso de una niña de 10 años en Brasil la cual necesitaba acceder a un aborto, causó revuelo en todo el mundo. Grupos religiosos en pro de “salvar a las dos vidas” expusieron datos personales de la menor e incluso le quisieron negar la entrada al hospital y el acceso al procedimiento.

Es difícil imaginar a una niña de 10 años teniendo un bebé. No sólo a nivel físico donde su vida está en riesgo, sino a nivel emocional cuando sigue siendo una niña. Lamentablemente esta es una realidad para millones de niñas en el mundo.

En Yucatán, el aborto sigue siendo un tema tabú. A pesar de contar con 5 causales para poder acceder al procedimiento, los prejuicios sociales que existen al rededor de él, siguen impidiendo que mujeres y niñas tengan la oportunidad de interrumpir embarazos no deseados.

El año pasado, gracias al reportaje Maternidad Forzada publicado por Katia Rejón y Lilia Balam, supimos del caso de Evelia. Una mujer que fue encarcelada por tener un aborto espontáneo y pasó casi 10 años en la cárcel.

La falta de perspectiva de género en personal de la salud también ha sido un problema para las mujeres que desean acceder a abortos. Sin contar los prejuicios que legisladores y servidores públicos tienen al respecto. Imponiendo sus creencias personales sobre la vida de millones de mexicanas.

Al mismo tiempo, ha pasado un año desde la concentración del 28s en el Parque de la Madre, misma que desató la criminalización de feministas en la ciudad. Este año, mientras la violencia se incrementa durante el encierro, el tema del aborto vuelve a hacer más ruido. Mientras que en Oaxaca se ha despenalizado, en Monterrey, el pin parental busca limitar la educación sexual y pone en riesgo el derecho a la maternidad de las mujeres.

No sabemos qué pasará este 28s, pero no será nada fuera de lo común: se seguirá exigiendo que se reconozca el aborto como un tema de salud pública ultra necesario.

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