Segunda fase debe esperar

Líder sindical señala que hay que esperar para observar si hay algún avance de la nueva cepa sudafricana del coronavirus en la entidad

Aunque reconoció que los docentes no se pueden oponer a la decisión de regresar a las clases presenciales pues están al servicio de los ciudadanos, el secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación en México, Carlos Chan Keb, consideró que para continuar con este proceso se deberá esperar hasta el siguiente ciclo escolar ante la aparición de la nueva cepa sudafricana del SARS-CoV-2.

El líder sindical consideró que es demasiado pronto para la segunda fase del regreso a las clases presenciales en las tres semanas que contempló la Secretaría de Educación estatal (Seduc), ahora que Campeche registra al menos dos casos de la nueva variante del virus.

En ese sentido, Carlos Chan Keb subrayó que habrá que esperar para ver las reacciones que tendrá la variante sudafricana del coronavirus en Campeche y asegurarse que estos dos casos que han sido detectados no se multipliquen de manera rápida, pues esto frenará el plan de la Seduc de retomar las clases presenciales.

“Aún cuando a nivel nacional ya otros estados están tomando en cuenta esta decisión de volver a clases presenciales, se trata de la salud de todos ya que aunque los maestros están vacunados también interfieren padres de familia y habrá que tomar las cosas con calma”, resaltó.

EL REGRESO

EN CANASAYAB

El martes 20, cuando acudió al plantel Venustiano Carranza, en Canasayab, Champotón, José “N” aguantó más de media hora bajo un sol que rajaba piedra antes de entrar. Tal era el entusiasmo de este estudiante de quinto de primaria por reencontrarse con el aula abandonada hace un año a causa de la pandemia de COVID-19, que soportó la quemada.

La Venustiano Carranza es una de las 137 escuelas rurales de la entidad que, en esta primera de las tres etapas del Plan de la Reactivación Escalonada Mixta de los Servicios Educativos de Educación Básica, reabrió sus puertas el pasado lunes 19.

Ese día reanudaron sus actividades presenciales 104 primarias generales y 33 de Educación Indígena –ubicadas en comunidades rurales con menos de 500 habitantes y carentes de conectividad digital– en los municipios de Campeche, Hecelchakán, Hopelchén, Calakmul, Carmen, Candelaria, Escárcega, Champotón y Palizada, a las que acuden 5 mil 972 alumnos que están a cargo de 278 maestros.

Estas escuelas son bidocentes y multigrado; es decir, solo tienen dos maestros, cada uno de los cuales atiende tres grados. En esta “nueva normalidad” el alumnado se organizó en grupos de cuatro; cada uno acude a dos sesiones de asesoría semanales que duran dos horas, según el horario que se les asignó. La jornada laboral se dividió en tres turnos de dos horas.

Además de Canasayab, en el municipio de Champotón reabrieron las escuelas Justo Sierra Méndez de Cañaveral y Leona Vicario de San Juan Carpizo.

Cabe mencionar que aunque la Seduc invirtió 600 mil pesos en kits para la higiene y desinfección de esas escuelas, cada una recibió una dotación de cuatro litros de cloro, dos litros de jabón, cinco escobas y tres litros de ácido muriático que deben durarles hasta el 30 de junio, cuando termine el ciclo escolar.

La dependencia entregó caretas insuficientes para los alumnos y termómetros que no servían. Ello obligó a los padres a participar en la sanitización de los planteles al término de cada turno y a hacer una colecta para comprar el gel antibacterial y más jabón.

Las contingencias se multiplicaron los primeros días: falta de agua en algunos baños, lavabos y bebederos, muchos de los cuales datan del sexenio de Enrique Peña Nieto; y fallas en la energía eléctrica, lo que dificultaba el funcionamiento de los ventiladores. Poco a poco se han ido superando.

Texto y foto: Agencia

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